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Día Mundial de la Fertilidad: todo lo que debes saber

Día Mundial de la Fertilidad: todo lo que debes saber

El 4 de junio de 2026 se celebra el Día Mundial de la Fertilidad, una fecha dedicada a la concienciación de la fertilidad y a visibilizar una realidad que afecta a millones de personas en todo el mundo. Desde Instituto Bernabeu, aprovechamos esta efeméride para ofrecer información rigurosa sobre la infertilidad, sus causas y los recursos disponibles para quienes desean ser padres o madres.

¿Cuándo se celebra el Día Mundial de la Fertilidad y por qué?

El Día Mundial de la Fertilidad se celebra cada año el 4 de junio. Su objetivo es sensibilizar a la sociedad sobre los problemas de esterilidad e infertilidad, reducir el estigma que aún rodea a estas situaciones y promover el acceso a tratamientos de reproducción asistida. Esta conmemoración anual sirve también para recordar que la infertilidad es un problema de salud reproductiva reconocido a nivel internacional, y que tiene solución en la gran mayoría de los casos.

¿Quién promueve el Día Mundial de la Fertilidad?

El Día Mundial de la Fertilidad está impulsado principalmente por la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) y cuenta con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como de sociedades científicas, clínicas especializadas y asociaciones de pacientes de todo el mundo. En España, clínicas como Instituto Bernabeu participan activamente en la difusión de información veraz sobre fertilidad y en la organización de actividades de concienciación.

Por qué el 4 de junio: el significado de la fecha

La elección del 4 de junio como Día Mundial de la Fertilidad no responde a un criterio biológico concreto, sino a una decisión de consenso entre los organismos promotores para fijar una fecha estable en el calendario internacional de la salud. Desde su establecimiento, esta jornada ha ido ganando visibilidad progresivamente, convirtiéndose en un punto de referencia anual para pacientes, profesionales y medios de comunicación interesados en la salud reproductiva.

La infertilidad en cifras: los datos que hay que conocer

La infertilidad no es un problema menor ni aislado. Los datos disponibles muestran que se trata de una de las condiciones de salud con mayor impacto en la calidad de vida de las personas en edad reproductiva, y su prevalencia no ha dejado de crecer en las últimas décadas.

Cuántas personas se ven afectadas en España y en el mundo

Según la OMS, aproximadamente el 17,5% de la población adulta en el mundo experimenta infertilidad a lo largo de su vida, lo que equivale a 1 de cada 6 personas. Este dato, publicado en 2023 y elaborado a partir del análisis de más de 12.000 estudios internacionales, convierte a la infertilidad en un problema de salud pública de primer orden. En España, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) estima que alrededor de 800.000 parejas —aproximadamente 1 de cada 6 en edad reproductiva— tienen dificultades para lograr un embarazo de forma natural. En este contexto, los tratamientos de reproducción asistida se han consolidado como la respuesta médica más eficaz para muchos de estos casos.

Causas más frecuentes de infertilidad en mujeres

La infertilidad femenina puede tener múltiples orígenes. Identificar la causa es el primer paso para diseñar un tratamiento personalizado y eficaz. A continuación, repasamos las alteraciones más habituales que los especialistas en medicina reproductiva detectan en consulta.

Problemas de ovulación y síndrome ovárico metabólico poliendocrino (PMOS)

Los trastornos ovulatorios representan una de las causas más frecuentes de infertilidad femenina. Entre ellos destaca el síndrome ovárico metabólico poliendocrino o PMOS (conocido previamente como síndrome de ovarios poliquísticos o SOP), una alteración hormonal que afecta a entre el 8% y el 13% de las mujeres en edad reproductiva y que puede impedir o dificultar la ovulación regular. Su diagnóstico y tratamiento adecuado permiten, en muchos casos, lograr un embarazo con o sin apoyo médico.

Endometriosis

La endometriosis es una enfermedad crónica en la que el tejido similar al endometrio crece fuera del útero, afectando frecuentemente a los ovarios, las trompas de Falopio y otros órganos pélvicos. Se estima que está presente en aproximadamente el 30-50% de las mujeres con infertilidad. Pese a su alta prevalencia, sigue siendo una enfermedad infradiagnosticada, lo que retrasa el acceso a tratamiento y compromete la salud reproductiva de quienes la padecen.

Factor tubárico: trompas obstruidas o dañadas

Las trompas de Falopio son el canal natural por el que el óvulo viaja desde el ovario hasta el útero. Cuando están obstruidas o dañadas —generalmente como consecuencia de infecciones previas, cirugías abdominales o endometriosis— el óvulo no puede ser fecundado de manera natural. Este factor tubárico es responsable de un porcentaje significativo de los casos de infertilidad femenina y suele requerir técnicas de reproducción asistida para lograr el embarazo.

Baja reserva ovárica y edad

La reserva ovárica hace referencia al número y la calidad de los óvulos disponibles en los ovarios. Con el paso del tiempo, esta reserva disminuye de forma natural, siendo la edad uno de los principales factores que condicionan la fertilidad femenina. A partir de los 35 años, la capacidad reproductiva desciende de manera más acelerada, tanto en cantidad como en calidad ovocitaria. Por ello, es fundamental no demorar la consulta con un especialista cuando existe el deseo de maternidad y no se logra el embarazo en un tiempo razonable, especialmente en casos de baja reserva ovárica.

Causas más frecuentes de infertilidad en hombres

La infertilidad no es exclusivamente un problema femenino. En aproximadamente el 40-50% de los casos, el factor masculino está implicado, ya sea como causa única o combinada. Conocer las alteraciones más habituales en el varón es esencial para un diagnóstico completo de la pareja.

Alteraciones en el seminograma: oligospermia y azoospermia

El seminograma es la prueba básica para evaluar la fertilidad masculina. A través de ella se analizan parámetros como el número de espermatozoides (concentración), su movilidad y su morfología. La oligospermia —concentración baja de espermatozoides— y la azoospermia —ausencia total de espermatozoides en el eyaculado— son dos de las alteraciones más frecuentes y con mayor impacto sobre la capacidad reproductiva del varón.

Varicocele

El varicocele es una dilatación de las venas del cordón espermático que puede elevar la temperatura testicular y afectar negativamente a la producción y calidad espermática. Es la causa corregible más frecuente de infertilidad masculina, presente en aproximadamente el 15% de los hombres adultos y en hasta el 35-40% de los varones que consultan por infertilidad. Su diagnóstico precoz y su tratamiento pueden mejorar significativamente los parámetros seminales.

Causas genéticas y hormonales

Algunas alteraciones genéticas, como las microdeleciones del cromosoma Y o el síndrome de Klinefelter, pueden afectar directamente a la producción de espermatozoides. Del mismo modo, los desequilibrios hormonales —como niveles bajos de testosterona o alteraciones en la hormona FSH— pueden comprometer la espermatogénesis. En estos casos, el estudio genético y hormonal del varón es fundamental para orientar el diagnóstico y elegir el tratamiento más adecuado.

Preguntas frecuentes sobre el Día Mundial de la Fertilidad

¿La infertilidad está reconocida como enfermedad por la OMS?

Sí. La OMS reconoce la infertilidad como una enfermedad del sistema reproductivo, definida como la incapacidad de lograr un embarazo clínico tras 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin uso de métodos anticonceptivos. Este reconocimiento es clave para que los sistemas sanitarios destinen recursos a su diagnóstico y tratamiento.

¿Qué porcentaje de parejas tiene problemas de fertilidad en España?

Se estima que entre el 15% y el 20% de las parejas españolas en edad fértil experimenta dificultades para conseguir un embarazo de forma natural. España es, además, uno de los países europeos con mayor actividad en tratamientos de reproducción asistida, lo que refleja tanto la dimensión del problema como la confianza de los pacientes en las soluciones disponibles, que incluyen desde la inseminación artificial hasta la FIV.

¿Cuándo debo consultar a un especialista?

La recomendación general es consultar a un especialista en medicina reproductiva si, tras 12 meses de relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos, no se ha logrado el embarazo. En mujeres mayores de 35 años, este plazo se reduce a 6 meses. También se recomienda consultar antes si existen antecedentes conocidos de endometriosis, alteraciones hormonales, cirugías previas o cualquier otro factor de riesgo. No esperar es, en muchos casos, la mejor decisión que puede tomarse para preservar las opciones reproductivas.

Dra. Paula Moral, ginecóloga en Instituto Bernabeu Alicante.

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