La donación de óvulos ha supuesto una auténtica revolución en el devenir de los tratamientos de fertilidad. Gracias a este procedimiento muchas mujeres y muchas parejas pueden hacer realidad algo que  es “natural”, ser padres.

Son diversas las causas y condiciones por las que una mujer requiere de este tratamiento. Un grupo serían de carácter médico o quirúrgico. Otras son de carácter cultural, profesional, laboral y social que han condicionado que la mujer acceda cada vez más tarde a intentar el primer embarazo. En cualquier caso, todas estas mujeres tienen algo en común, y es que el ovario no es capaz de tener óvulos  suficientes y de calidad como para conseguir una gestación evolutiva y normal.

Desde 1988 la donación de óvulos está legislada en España.  Es un procedimiento controlado y anónimo que se puede llevar a cabo gracias a la solidaridad de muchas personas. No hay que olvidar que España encabeza la lista de países en donación de órganos, siendo también la donación de óvulos, como lo es la donación de sangre, un suceso frecuente en nuestra población.

Consiste en la obtención de óvulos (ovocitos) mediante un procedimiento controlado que se realiza en la mujer donante y cuyo objetivo es conseguir la concepción en la mujer receptora que presenta graves problemas reproductivos para conseguir gestación con los propios.