Son muchos los fármacos que se emplean cuando una pareja va a realizar un tratamiento de fertilidad (fecundación in Vitro, inseminación, donación de óvulos, etc.). Algunos muy sencillos de utilizar y sin prácticamente efectos secundarios y otros más complejos y con unos efectos secundarios a menudo percibidos más intensamente.

A continuación comentaremos los fármacos más habitualmente utilizados, para qué sirven y sus efectos secundarios. Cabe destacar que la mayoría de la medicación será hormonal o trabajará a ese nivel, por lo que los efectos secundarios en muchos casos serán parecidos a los que una mujer puede notar a lo largo de su ciclo o durante un embarazo.

Gonadotropinas: Son los fármacos por excelencia de un tratamiento de fertilidad. Sirven para estimular controladamente el funcionamiento de los ovarios y así poder recoger posteriormente los óvulos u ovocitos que se hayan desarrollado en ellos.

Estas son algunas de las presentaciones comerciales y en los siguientes videos explicamos de una manera sencilla la  manera correcta de su administración:

Gonal:

Puregón:

Fostipur:

HMG-Lepori®:

Son inyectables, intramusculares o subcutáneas (la mayoría). Suelen ser bien tolerados y lo que más describen las pacientes es la sensación de distensión abdominal, junto a las molestias propias del lugar de la inyección. Destacar que el efecto secundario más preocupante, pero a la vez infrecuente, es el síndrome de hiperestimulación ovárica, que cursaría con nauseas, vómitos, debilidad, distensión abdominal, dolor, etc. En este caso el seguimiento y el cuidado por parte del equipo médico adecuado hará que en la mayoría de los casos el proceso sea autolimitado y evolucione favorablemente.

Ovitrelle®: Es el fármaco encargado de finalizar la maduración de los ovocitos y provocar la ovulación. Dependiendo de el tratamiento que queramos realizar, ya sea inseminación artificial (IAC) o fecundación in vitro (FIV), lo utilizaremos de una manera u otra, debiendo respetar siempre una correcta cronología a la hora de la administración. Conforme se aproxima la hora de la ovulación, los síntomas podrán ser parecidos a la sensación similar a los días previos a la menstruación.

Ovitrelle®:

Anticonceptivos orales: se utilizan habitualmente antes de un ciclo de FIV por diversos motivos. Entre ellos, controlar el ciclo y asegurar una mejor respuesta posterior a la medicación. La mayoría de las mujeres los toleran bien.

Citrato de Clomifeno (Omifin®): es un inductor de la ovulación. Utilizado desde hace muchos años, hoy en día se continúa utilizando sólo o en combinación de otros fármacos para aprovechar su facilidad de toma y sus escasos efectos secundarios. El aumento de la tasa de embarazo gemelar se puede entender como un efecto secundario adicional.Análogos de la GnRH: Hay varios tipos, y se pueden administrar en diferentes momentos del ciclo de FIV según el efecto que se desee. En general sirven para controlar mejor la estimulación ovárica y que haya una mejor respuesta a las gonadotropinas. Los efectos secundarios más habituales son los sofocos, pero siempre es un efecto temporal que cede al poco tiempo de haberlos utilizado.

Antagonistas: Desde su introducción en el manejo de los tratamientos de FIV, han hecho más cómodo la monitorización de la estimulación, ya que sirven  para evitar una ovulación temprana y que no podamos finalizar con éxito el tratamiento. El efecto secundario más frecuente es local, ya que en ocasiones se produce un eritema y escozor similar a la picadura de un insecto. No debe preocuparnos, ya que es leve y cede en pocos minutos.

Progesterona: Habitualmente utilizada vía vaginal en forma de óvulos. Proporciona un soporte hormonal a la fase lútea del ciclo (tras la ovulación) cuando ésta es insuficiente o el tratamiento realizado así lo requiere. Las dosis son variables y también se puede utilizar vía oral. Lo más frecuente es referir somnolencia en estos casos, y si la vía es vaginal, irritación local y aumento en la cantidad de flujo.

Estrógenos: En los tratamientos de donación de óvulos, Transferencia de embriones vitrificados, etc, utilizamos estos fármacos para preparar el endometrio y hacerlo más receptivo al embrión que queremos que implante y dé lugar a un embarazo evolutivo. Se pueden utilizar vía oral o transdérmica. Cuando utilizamos parches transdérmicos, en ocasiones pueden producir eccema o eritema con picor, que calma cambiando el lugar de fijación del parche y con tratamiento tópico.

En conclusión, los fármacos empleados en los tratamientos de reproducción asistida pueden manejarse de maneras diferentes según el efecto que se busque en cada caso. Esto será individualizado para cada pareja, por lo que en unos casos el mismo fármaco lo utilizaremos de una manera y en otros, de otra.

Respecto a los efectos secundarios, sin duda que en ocasiones se perciben molestias, nauseas, vómitos, distensión abdominal, mareos, alteraciones del estado de ánimo,  similares a los efectos hormonales del ciclo femenino o incluso del propio embarazo, pero no por ello deben dejarse de tener en cuenta y debemos intentar minimizarlas en la medida de lo posible, ya sea modificando la medicación o tratando el efecto secundario en sí mismo. De ahí la importancia de la buena comunicación entre la pareja y el equipo que se encarga de el manejo de su tratamiento.

Mención especial al embarazo múltiple tenido en cuenta como efecto adverso de un tratamiento de fertilidad. Sin duda lo deseable es la consecución de un embarazo único, con salud para madre e hijo, evitando las complicaciones propias de la gemelaridad.

Dr. José Manuel Gómez, ginecólogo del Instituto Bernabeu.

Para conocer los próximos temas de nuestro foro, síganos en facebook

Para más información consulte nuestra web: www.institutobernabeu.com