La aparición de la Ecografía Tridimensional (3D), ha representado un gran avance tanto en Ginecología como en la Obstetricia. Aunque son más conocidas las espectaculares imágenes que se obtienen de fetos en cualquier momento de su desarrollo y especialmente cuando se activa el movimiento (la 4D), también ha sido muy importante la aportación diagnóstica en el campo de la ginecología, con la observación volumétrica de todos los órganos de la pelvis femenina.

La forma de realizar este tipo de ecografías es similar y simultánea respecto a la ecografía convencional. Como valor añadido, tiene la ventaja adicional de que toda la información obtenida en forma de imágenes, puede ser guardada en el equipo ecográfico para su reconstrucción y análisis posterior, y además, las veces que sea necesario, logrando por tanto un diagnóstico más exacto.

Otra ventaja de la tridimensión, es la posibilidad de añadir una nueva tecnología, el Doppler, con la que analizamos toda la vascularización del órgano que estamos estudiando. Si además contamos con otro procedimiento más avanzado, el Power Doppler, podremos visualizar con perfecta nitidez, todos los vasos sanguíneos con su arquitectura y distribución, incluso los más pequeños, con sus flujos correspondientes.

En definitiva, la ecografía 3D-4D permite:

  • El estudio del tamaño y forma del útero con absoluta precisión.
  • El diagnóstico de la diversa patología benigna, tanto de ovario como de útero (quistes, miomas, pólipos, tabiques uterinos)
  • Respecto a patología maligna, su contribución diagnóstica es fundamental, pues se sabe que todo crecimiento tumoral va unido a un aumento de vasos y habitualmente con una distribución irregular. Incluso permite diagnósticos en fases muy tempranas, situación fundamental en este tipo de enfermedades.

Y en el ámbito de la medicina reproductiva, la aportación de la tridimensión ha sido también fundamental, pues nos ayuda a estudiar con más precisión la forma uterina, y especialmente una completa valoración de la mucosa interna que lo recubre, el endometrio, lugar donde implantará el embrión. Con la activación de la 3D-4D junto con el Power-Doppler, podemos analizar con total exactitud los volúmenes y vascularización, tanto de ovario como de útero, en cualquier momento del proceso de estimulación y en los diversos procedimientos de reproducción asistida.

En el Instituto Bernabeu, hemos incorporado estas tecnologías tanto en el seguimiento de todos los tratamientos habituales como en diversas líneas de investigación relacionadas con la aparición de novedosos tratamientos, con vistas a una estrategia de actuación más personalizada caso a caso. Todo ello redundará indudablemente, en la mejora de los resultados respecto a las tasa de implantación y por consiguiente, en los éxitos esperados.

Dr. Francisco Sellers, ginecólogo del Instituto Bernabeu.

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Utilidad de la ecografía tridimensional en ginecología
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