Instituto BernabeuEs normal cuando se está buscando tener hijos, tratar de averiguar cuando es el momento en el que las posibilidades de embarazos son mayores, es lo que se conoce como “la ventana fértil”.

Pensamos que si intensificamos las relaciones sexuales en ese momento tendremos muchas más opciones de conseguir el embarazo y por tanto buscamos signos que nos digan que efectivamente la realización del coito en ese espacio de tiempo tiene muchas probabilidades de ser exitosa.

La ventana fértil termina el día en el que se produce la ovulación y se inicia unos 5-6 días antes. Es en esos momentos cuando existe posibilidad real de conseguir el embarazo. En mujeres con ciclos muy regulares, sabemos que la ovulación suele suceder 14 días antes de la menstruación por lo que podemos calcular con bastante precisión el momento de mayor fertilidad. En mujeres con ciclos de 28 días el periodo de máxima fertilidad se situaría entre los días 8º y 13º del ciclo.

Sin embargo en cuando los ciclos son irregulares es difícil conocer con anterioridad cuando se va a producir la ovulación por lo que hay que acudir a métodos alternativos para predecir el momento fértil.

Una estrategia erróneamente utilizada y sin embargo muy popular, es el método de la temperatura basal. Consiste en tomar la temperatura todas las mañanas antes de levantarse y anotarla en una gráfica. Después de la ovulación, se produce una elevación de la temperatura durante los días posteriores y por tanto nos puede informar si nuestros ciclos son “bifásicos” y por tanto ovulatorios. Sin embargo no resulta útil para programar las relaciones ya que cuando se produce esta elevación en la temperatura basal, la ovulación ya se ha producido con anterioridad y por tanto el coito difícilmente producirá un embarazo.

Quizá uno de los métodos más sencillos y eficaces sea la valoración del flujo. Durante el ciclo menstrual las características del flujo varían de forma sustancial. Tras concluir la menstruación, en los días posteriores el “moco” se va haciendo cada vez más abundante y adquiere unas características muy definidas. Es trasparente y “filante”, es decir, se alarga sin romperse. Cuando observamos un flujo vaginal de esas características muy probablemente estaremos en el momento del ciclo en el que las relaciones sexuales tendrán más posibilidades de provocar el embarazo.

Por último, existen test de ovulación que podemos adquirir en las farmacias. Cuando se hacen positivos, significa que la ovulación es inminente y por tanto el momento de realizar el coito. Son  más caros y tiene una fiabilidad muy similar al método del moco, pero nos pueden resultar de utilidad sobre todo en los casos en los que nos resulta difícil mantener relaciones sexuales con frecuencia y tenemos que restringirlas a un solo día por ciclo.

Podemos concluir, que existen métodos fiables y relativamente cómodos para programar las relaciones sexuales y conseguir las máximas posibilidades de éxito, sin embargo estos deben tenerse en cuenta solo en situaciones especiales y lo más indicado es no modificar los hábitos sexuales cuando estamos buscando el embarazo.

La vida sexual es muy importante en la relación de pareja y las relaciones sexuales deben ser espontáneas y solo modificadas en casos especiales.

Dr. Joaquín LlácerCo-Director Médico. Medicina Reproductiva del Instituto Bernabeu.

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Temperatura basal y otros marcadores del momento de mayor fertilidad
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