Estimulación suave vs fuerte

Desde el inicio de los tratamientos de Fecundación in Vitro (FIV) la obtención de múltiples ovocitos ha constituido uno de los aspectos claves para optimizar las posibilidades de éxito. Cada uno de los ovocitos que obtenemos en un tratamiento puede llegar a ser el Recién Nacido (RN) que tanto buscamos por lo que conseguir un número alto de estos constituye el primer objetivo del tratamiento FIV.

Durante un ciclo menstrual normal, múltiples folículos inician su desarrollo (el folículo es la estructura dentro del ovario donde se ubica cada ovocito). El número de folículos que despiertan cada mes e inician su desarrollo es muy variable y depende de la reserva ovárica (poner enlace) de tal forma que en mujeres con muy baja reserva puede llegar a ser solo 1 mientras que mujeres con alta reserva pueden iniciar su desarrollo mas de 50.

El normal funcionamiento de los procesos hormonales que suceden durante un ciclo menstrual hace que sólo uno de los folículos que despiertan puede llegar a madurar adecuadamente y producir un ovocito viable. El resto de folículos que inician su desarrollo se perderán. Por lo tanto, el objetivo de la estimulación ovárica para la realización de los tratamientos de FIV es cambiar las condiciones hormonales para que múltiples folículos que inician su desarrollo puedan madurar adecuadamente y producir ovocitos que posteriormente puedan ser fecundados en el laboratorio.

Habitualmente la estimulación ovárica precisa de la administración de inyecciones diarias durante un periodo de aproximadamente 10 días y tiene como objetivo ideal la obtención de entre 8 y 15 ovocitos. Estimulaciones con resultados inferiores tendrían menores posibilidades de éxito mientras que un número más alto de ovocitos llevaría asociado más molestias para la mujer, así como un mayor riego de complicaciones.

La estimulación suave se define como aquella que persigue la obtención de un número menor de ovocitos (entre 2 y 8) y se basa en la administración de esas mismas inyecciones a menor dosis o en algunos casos el uso de medicación oral (en comprimidos). Esto hace sin duda que el tratamiento resulte mucho más cómodo y económico. En algunas pacientes estos beneficios pueden compensar la obtención de un número menor de ovocitos.

Por lo general se tienden a considerar estos tratamientos suaves como más seguros, pero menos eficaces. Aunque el número de ovocitos obtenidos en la estimulación suave puede ser suficiente para tener una buena transferencia embrionaria, la probabilidad de disponer embriones congelados es mucho menor. Con los avances en las técnicas de congelación, tenemos que considerar las opciones que nos ofrecen los embriones congelados por lo que las estimulaciones convencionales proporcionan un mayor número de embriones y por tanto podremos tener varias transferencias embrionarias con una sola estimulación.

Hay un grupo de pacientes que pueden beneficiarse especialmente de la estimulación suave. Aunque parezca paradójico, las pacientes con baja respuesta pueden tener un número de ovocitos igual o superior con estimulaciones suaves. De esta forma, en el Instituto Bernabeu hemos desarrollado protocolos específicos para pacientes con muy baja reserva que utilizando una pauta suave consiguen una eficacia cuanto menos igual que las pautas convencionales y en algunos casos incluso superior.

La utilidad de los protocolos de estimulación suave en pacientes con baja reserva dependerá de su situación hormonal que debe ser estudiada con detalle y también de la estrategia que se plantee entre médico y paciente en el momento de iniciar el tratamiento, pero en general, podemos afirmar que la estimulación suave constituye una herramienta útil para el cuidado de las pacientes con baja respuesta aumentando la eficacia y la accesibilidad a los tratamientos haciendo estos más cómodos y económicos.

Dr. Joaquín Llácer, co-director médico de Instituto Bernabeu.

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