Desde el momento en que se produce la fecundación de un óvulo por un espermatozoide comienza el desarrollo de un nuevo embrión llevándose a cabo un gran número de divisiones celulares. Este desarrollo embrionario es observado en un laboratorio de fecundación “in vitro” hasta el estadío de blastocisto (día 5/6 de desarrollo). En ocasiones durante las divisiones celulares quedan fragmentos del embrión aislados entre las células bien desarrolladas. Estos fragmentos proceden de restos celulares embrionarios y pueden impedir el buen desarrollo del embrión. Uno de los efectos negativos es la dificultad para alcanzar el estadío de blastocisto, afectando a la posterior implantación en el útero materno. De hecho la fragmentación embrionaria es una de las características más importantes para determinar la calidad de un embrión.

Imagen de microscopía electrónica de un embrión humano en día 3 tras su fecundación. A la izquierda un embrión en estadío de 8 células sin apenas fragmentación. A la derecha un embrión en estadío de 8 células con aproximadamente un 25% de fragmentación (A. Jurisicova, 1996).

El maquillaje embrionario es una técnica de reproducción asistida que permite eliminar los fragmentos celulares. En primer lugar se realiza una perforación en la capa más externa del embrión (zona pelúcida) y posteriormente se aspira el mayor número de fragmentos celulares posible.

Aunque investigaciones  recientes parecen relacionar la muerte de las  células embrionarias con el aumento de la fragmentación (HJ. Chi, 2011), existen numerosos estudios que indican que la eliminación de esos fragmentos no es efectiva y no mejora la implantación del embrión en el útero. Al tratarse de una técnica invasiva, la manipulación embrionaria puede afectar a su desarrollo posterior,  por lo que su aplicación es muy controvertida.

Iván Ochando, biólogo del Instituto Bernabeu

Si desea puede concertar una

Maquillaje embrionario
5 (100%) 1 voto