Una cuestión planteada habitualmente tras la transferencia embrionaria es la conveniencia de mantener o no relaciones sexuales durante el tiempo de espera hasta confirmar el embarazo.

Lo cierto es que durante la fase de estimulación sexual femenina hay un aumento de las contracciones uterinas, pero estas contracciones uterinas no tienen por qué afectar necesariamente el proceso implantatorio. De hecho, hay que recordar, que en condiciones naturales las parejas siguen teniendo actividad sexual después de la concepción desconociendo este hecho y no parece que haya ninguna afectación sobre la capacidad implantatoria del embrión. A fecha de hoy no existe evidencia de que una actividad sexual mantenida después de la transferencia vaya a dificultar o disminuir las posibilidades de gestación. Trabajos recientemente publicados proponen que incluso puede ser beneficiosa la actividad sexual entorno al momento de la recogida de los ovocitos.

Por tanto, nuestra recomendación en principio es que la actividad sexual no tiene por qué ser restringida durante este tiempo de espera.

Dr. Rafael Bernabeu, Director Médico del Instituto Bernabeu.

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