Cuando hablamos de Lactancia en Tándem nos referimos al hecho de amamantar simultáneamente al hijo recién nacido y a su hermano mayor todavía lactante.

En una cultura donde la lactancia prolongada es inusual, la decisión de amamantar durante el embarazo, inevitablemente será cuestionada y censurada. Sin embargo, si la madre está sana y se alimenta bien, la lactancia durante el embarazo no perjudica al feto.

Las contracciones del útero provocadas por la oxitocina durante la lactancia, no son peligrosas para el feto y no aumentan el riesgo de parto prematuro. En la leche materna se encuentran en poca cantidad las hormonas que mantienen el embarazo, y no perjudican al bebé que lacta.

Los estudios disponibles sugieren que destetar por el bien del embarazo puede ser aconsejable en algunos casos individuales. Sin embargo, durante la mayoría de los embarazos, continuar amamantando, o decidir por cuanto tiempo hacerlo, es una decisión de “crianza” y no médica.

Razones médicas para considerar el destete durante el embarazo

  • Dolor o sangrado uterino no filiado
  • Antecedentes de partos prematuros (valorar cada caso)
  • La continua pérdida de peso de la madre durante el embarazo

Una de las razones por las que se aconseja destetar, es por el efecto que la oxitocina tiene en el útero: la estimulación del pezón durante largos periodos en una gestante a término desencadena el parto y amamantar inmediatamente después del parto ayuda al útero a contraerse y regresar a su estado normal. Estos dos efectos ocurren porque se dispara la emisión de oxitocina.

No obstante el útero es diferente al principio del embarazo a como es inmediatamente tras el parto. Contiene muchos menos receptores de oxitocina. Entre el primero y el tercer trimestre del embarazo, el número de receptores en el útero se vuelve 12 veces mayor, y se triplica antes de que comience el trabajo de parto.

La menor habilidad del útero para absorber oxitocina al comienzo del embarazo sugiere que la oxitocina no causará contracciones durante este periodo.

¿Que pasa con la Amenaza de Parto Pretérmino?

Esta situación es menos clara que la posibilidad de pérdida en el primer trimestre, y parece mucho más factible que una madre que presenta síntomas de trabajo de parto adelantado, se pueda beneficiar de un destete al menos temporal. Algunos estudios desaconsejan amamantar si un embarazo múltiple se confirma. Pero destetar no es necesario para la mayoría de mujeres que no tienen riesgo de parto prematuro.

Las contracciones de Braxton-Hicks, o falsas contracciones, están presentes a partir de la sexta semana de embarazo. Amamantar puede estimular las contracciones de B.H, que mejorarán con reposo e hidratación.

Los primeros meses del embarazo se reduce algo la producción de leche y no es posible aumentar su producción, aunque retorna hacia el final del embarazo. Algunos bebés se destetan voluntariamente en ese momento, también porque cambia el sabor de la leche. Y es frecuente que vuelvan a querer mamar con la llegada del nuevo bebé, aunque se hubiera destetado.

También es frecuente una hipersensibilidad del pezón que podría llevar a la madre a desear el destete. Durante los últimos meses del embarazo la leche se convierte en calostro. Siempre habrá calostro para el recién nacido.

La lactancia en tándem minimiza la ingurgitación mamaria y asegura un buen volumen de leche para ambos.

Una buena nutrición, o usar vitaminas o suplementos, ayuda a mantener un nivel adecuado de leche durante el embarazo. Las madres que quedan embarazadas mientras amamanta necesitan saber que las objeciones más comunes durante el embarazo son infundadas. Es importante dejar de lado los mitos y temores que ponen en peligro la responsabilidad de una madre para determinar el camino a seguir en la crianza de su hijo.

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Embarazo y lactancia: lactancia en tándem
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