Doctora Belén Moliner

A Belén Moliner le encanta su trabajo, aprender y sorprenderse cada día con algo nuevo. Siempre quiso ser ginecóloga y desde siempre supo que se iba a dedicar a la medicina reproductiva. Que su madre fuera enfermera de ginecología le ayudó a tener presente esta disciplina. Tuvo un momento de duda cuando llegó el momento de iniciar los estudios y quiso decantarse por la enfermería, ya que siempre le ha atraído mucho la parte humana de cuidar a los pacientes. Pero pudo más su deseo de investigar y el hecho de poder ayudar gracias a los avances de la medicina. Hoy la investigación ocupa una buena parte de su actividad profesional. Un trabajo que, reconoce, no deja de sorprenderla: “Me parece algo maravilloso que ayudemos a una mujer a quedarse embarazada”.

Estudió un Máster en Medicina Reproductiva y otro en Estadística e Investigación y una vez que inició su andadura profesional se sintió atraída por la ecografía, materia en la que se ha especializado. En Instituto Bernabeu es una experta en ecografía tridimensional y reconoce que es un trabajo que le gusta. Una labor que a su juicio requiere “ganas, paciencia y experiencia”. La doctora Moliner cuenta que es un privilegio trabajar con los mejores medios, la última tecnología y los aparatos más vanguardistas. “La ecografía me encanta, revela tantas cosas y lo que más me impresiona es poder ver el mapa vascular porque es como si lo tuviera delante”, explica la doctora Moliner. Y esa experiencia en la ecografía es de gran ayuda en el trabajo diario en Instituto Bernabeu para el tratamiento que se da a las pacientes con fallo de implantación embrionario o las que padecen endometriosis, una dolencia de la que es una reconocida experta entre sus colegas de profesión. “En Instituto Bernabeu contamos con la última tecnología y los ecógrafos más punteros. Desde que empecé hasta hoy los cambios en la ecografía han sido muchos. Se ha dado un vuelco y con los últimos ecógrafos se puede conocer el aparato reproductor al detalle”. La ginecóloga ha puesto el foco actualmente en la autoinmunidad al considerar que muchos problemas de fertilidad están implicados, como los abortos de repetición Y el fallo de implantación.

La doctora Belén Moliner compagina su constante vocación de estudio e investigación con la crianza de sus dos hijos de 5 y 10 años. Y trata de mantenerse activa físicamente haciendo deporte.

“La ecografía me encanta, revela tantas cosas y lo que más me impresiona es poder ver el mapa vascular porque es como si lo tuviera delante”

¿Qué es lo que más le interesa de la medicina reproductiva?

Desde siempre me ha interesado todo lo relacionado con la medicina reproductiva. De ahí que tras la especialidad hice el Máster de Medicina Reproductiva y un Máster de Estadística e Investigación. Actualmente me estoy especializando en enfermedades autoinmunes. Estudio constantemente y a medida que voy ampliando los conocimientos para aprender más te das cuenta de todo lo que te queda aún por aprender. Ahora he focalizado en la autoinmunidad porque muchos problemas de fertilidad están implicados, como los abortos de repetición, el fallo de implantación, la baja reserva ovárica.

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

Trabajar en Instituto Bernabeu me permite ampliar horizontes. En la institución tengo las herramientas para tratar a los pacientes de forma individualizada. Es un privilegio poder trabajar en la clínica porque contamos con los mejores ecógrafos, podemos hacer analíticas en el momento y valorar a una paciente para poder darle en un día un diagnóstico. Disfruto mucho con mi trabajo. Lo que más me emociona es hacer una ecografía con la que puedes descubrir lo que le pasa a la paciente y darle una solución. Me gustaría no tener que hacer una estimulación o una fecundación in vitro (FIV) porque podemos encontrar el problema de la persona y poder conseguir el embarazo siguiendo unas pautas. Actualmente vienen pacientes con una edad más avanzada y la mayoría están abocadas a FIV. Pero también hay casos en los que con unas pautas adecuadas se logra el embarazo.

Como experta en endometriosis, ¿cómo ha evolucionado el tratamiento y qué esperanzas se le puede dar a una paciente?

Actualmente el problema es que se junta la edad media a la que la mujer quiere ser madre con una patología que puede afectar a los ovarios y a veces no es posible dar toda la ayuda. Desde la Unidad de Endometriosis nos empeñamos en la criopreservación de ovocitos tempranamente en las pacientes para poder ayudarlas. Cada vez están más concienciadas. El problema es que el diagnóstico de la enfermedad es muy tardío y necesitamos un diagnóstico precoz ya que es una patología que pueda causar infertilidad. En el 50% de los casos va a ser necesario recurrir a la medicina reproductiva con una FIV. El problema es que todavía no sabemos la causa de la endometriosis. Aunque los estudios van ligados a mejorar el pronóstico para poder ayudar a estas mujeres. Estoy convencida de que llegará el momento en el que tendrá cura.  

¿Cuál es el mayor reto al que se ha enfrentado?

Los retos los tengo personalizados en pacientes. Me implico al máximo en cada caso. Los hijos de algunos de mis pacientes son como míos porque han costado sangre, sudor y lágrimas. Los retos globales los supero estudiando mucho. Me gusta estar informada para personalizar el tratamiento de cada paciente. En general me implico mucho. Hay pacientes que he visto sufrir y que han confiado en mí, y eso es una satisfacción.

¿Qué le aconsejaría a una paciente que quiere empezar un tratamiento de reproducción asistida?

Lo primero es acudir a un centro especializado. Yo le diría que venga a Instituto Bernabeu. Obtener un buen diagnóstico implica tener un buen tratamiento. El médico especialista indicará el mejor tratamiento. Es muy importante estar relajado porque si la paciente tiene una buena edad hay un buen porcentaje de éxito. Hay que tener mucha paciencia porque ahora contamos con buenas circunstancias para tener un bebé.

¿Recuerda sus primeras betas positivas?

Cuando empecé a trabajar estaba en una unidad de reproducción y éramos varios ginecólogos quienes atendíamos a las pacientes; todas las que pasaban por mi despacho las consideraba mías. Cuando hace ocho años entré en Instituto Bernabeu me sorprendí de las altas tasas de embarazo que se conseguían en la clínica. Eran muchas más señoras las que se quedaban embarazadas y es una gran satisfacción el saber que puedes ayudar. Me acuerdo de todas las betas, la última es de hace dos días, sé quién es la paciente, sus circunstancias. También me acuerdo mucho de las que son negativas. No me doy por vencida y siempre estoy buscando algún artículo y tratamiento que ayude en aquellos casos cuyo pronóstico es muy malo. Pero también hay que saber parar cuando sabemos que ya no se puede hacer nada.

Cada profesional es importante y en conjunto ¿qué papel juega el equipo en Instituto Bernabeu?

Es fundamental, sobre todo en aquellas pacientes con fallo de implantación, que padecen aborto de repetición o, con baja respuesta ovárica. Instituto Bernabeu tiene en todas las sedes especialistas de patologías y es muy fácil consultar a quienes son expertos en una materia. Es todo un privilegio trabajar en la institución porque no todo el mundo puede tener un diagnóstico el mismo día de la consulta. Se puede pedir una analítica de forma urgente, puedo hacer una histeroscopia el mismo día y en la clínica podemos hacer operaciones si detectamos algún problema.

Si desea puede concertar una

Conoce a la doctora Belén Moliner
4 (80%) 2 votos