Dra-Alicia-Herencia

La doctora Alicia Herencia no dudó ni un minuto en dejar Madrid, donde había iniciado su bagaje profesional, para trabajar en Instituto Bernabeu. Profesionalmente se siente totalmente realizada y reconoce que aprende día tras día de la medicina reproductiva, cuya evolución es imparable. Su objetivo es ayudar a las parejas a lograr su deseo, una maternidad que se resiste y en la mayor parte de los casos es buscada durante años. La ginecóloga reconoce que Instituto Bernabeu es una clínica donde llegan los casos más difíciles y pacientes con mucho sufrimiento a sus espaldas, tratamientos fallidos y frustraciones que ponen toda su confianza en los profesionales de la clínica. De ahí que el nivel de exigencia sea el máximo para tratar de encontrar la solución y el estudio constante.

Siempre quiso ser médico y jugaba de pequeña a recetarles medicinas a sus muñecos. La especialidad ginecológica le atrajo cuando comenzó a hacer prácticas y vio que es una especialidad muy amplia y le gustó porque “tratas a dos pacientes, la madre y su futuro hijo”. Se formó en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y realizó sus prácticas en el Hospital Clínico de Madrid donde hizo la especialidad. De ahí viajó hasta Estocolmo para realizar sus estudios de Erasmus y volvió a Madrid para seguir aprendiendo. Cursó el Máster de Medicina Reproductiva donde descubrió su pasión por esta ciencia. “Tuve la oportunidad de quedarme en Instituto Bernabeu y no me lo pensé”.

Valora de su profesión y de la medicina reproductiva en particular que es una especialidad “muy gratificante”. Y le gusta compartir la emoción de las parejas que llevan muchos años intentando el embarazo y su esfuerzo tiene recompensa. Aunque también siente frustración si finalmente, a pesar de todos los esfuerzos, no sale bien.

“Cada paciente es un reto. El tipo de parejas que vienen tienen un bagaje amplio, tienen mucha experiencia y están muy bien informados. Tenemos que estudiar todos los días y estar al día y ofrecer algo que sea diferente a lo que les han ofrecido y que les vaya a servir. Y sobre todo sin dar falsas esperanzas. Es una máxima que sigue a rajatabla el Grupo Instituto Bernabeu: “el doctor Rafael Bernabeu me dijo mi primer día de trabajo: A los pacientes hay que decirles la verdad. Y aquí se aplica la mejor medicina siendo realistas, precisos y honestos con el paciente. Y es muy importante, aunque creo que es algo que no en todas partes ofrezcan”.

Sobre la imparable evolución de la medicina reproductiva la doctora Herencia reconoce que “tengo la suerte de que la ciencia ha avanzado mucho. Hay problemas de los que hoy no tenemos que preocuparnos. Por ejemplo, el hecho de que se haya extendido la criopreservación de embriones ha eliminado la posibilidad del síndrome de hiperestimulación, cuando para los ginecólogos antes era una preocupación”.

Actualmente existen muchas herramientas que evitan esa complicación. Y se añaden además los avances del laboratorio a nivel de biología molecular gracias a la constante investigación de Biotech. Para la ginecóloga trabajar en Instituto Bernabeu “desde el punto de vista médico y de la ciencia es un lujo. Tenemos herramientas para hacer todo lo que necesite la paciente sin tener que derivarla a otro sitio”. Además, los facultativos cuentan con el apoyo constante de los biólogos y del laboratorio. Y en general un equipo de gran experiencia.

Destaca la labor de las asistentes personales que “tienen una formación tremenda” y valora la excepcional ayuda que suponen para los facultativos con la atención personalizada que prestan a las pacientes. “Te centras en los aspectos médicos y no te tienes que preocupar de la burocracia y organización porque hay un gran equipo detrás para que todo funcione como una máquina perfecta y no quede ningún cabo suelto”.

Dentro de su especialidad tiene especialidad predilección por la histeroscopia y reconoce haber aprendido mucho acerca de la endometriosis gracias a la especialista Belén Moliner.

En sus ratos libres, a la doctora Herencia le gusta escuchar todo tipo de música y salir al cine. También disfruta practicando yoga y pilates.

“Hay que ponerse en el otro lado de la mesa y tratar de entender a los pacientes, saber manejar su frustración”

¿Qué le motiva más de su especialidad en medicina reproductiva?

Me gusta porque es muy gratificante. Es muy emocionante cuando parejas que llevan muchos años intentando el embarazo por fin lo consiguen. También tiene una parte dura y frustrante cuando en alguna ocasión no lo logras.

¿Qué perfil tienen sus pacientes?

Vienen parejas que buscan desde hace años el embarazo, tienen mucha experiencia y están muy bien informados. Cada paciente es un reto y me gusta porque debemos estudiar todos los días y estar al día y ofrecer algo que sea diferente a lo que ya les han ofrecido y que les vaya a servir. Y sobre todo sin darles falsas esperanzas. Lo que más me gusta es que se cumple la máxima que el doctor Rafael Bernabeu me dijo mi primer día: “A los pacientes hay que decirles la verdad”. Y es algo que no creo que en todas partes ofrezcan. Ofrecemos la mejor medicina siendo realistas, precisos y honestos con el paciente.

¿Cómo llegan los pacientes a la consulta?

Llegan con muchas preguntas y a veces no tenemos respuesta para todo, y también hay que explicar por qué no hay respuesta. Lo principal es darles información. Hay que ponerse en el otro lado de la mesa y trata de entender por qué a veces están enfadados, frustrados o desconfían. Todo tiene una explicación. De ahí que debemos comprender un poco cómo funciona y manejar esas frustraciones y esa sensación de que todo les va mal porque a veces no hay explicación a su problema.

La medicina reproductiva ha evolucionado de manera vertiginosa, ¿cómo ha vivido esos cambios?

Es una suerte que la ciencia haya avanzado tanto. Hay problemas de los que hoy no tenemos que preocuparnos, por ejemplo, el hecho de que se haya extendido la criopreservación de embriones ha eliminado la posibilidad del síndrome de hiperestimulación, cuando antes para los ginecólogos era un motivo de preocupación.

Hoy tenemos muchas herramientas que evitan esa complicación. Y contamos con grandes avances a nivel de biología molecular. En Instituto Bernabeu tenemos Biotech. Trabajar aquí desde el punto de vista médico y de la ciencia es un lujo porque contamos con todas las herramientas para hacer todo lo que necesite la paciente sin tener que derivarla a otro sitio. Lo que más valoro es la gran experiencia que tienen todos los profesionales.

¿Qué papel juega la investigación en el ámbito de la medicina reproductiva?

Es fundamental y en Instituto Bernabeu tenemos todas las herramientas del mundo para poder investigar. Es muy gratificante ver cómo todos los profesionales están muy dispuestos a ello. La mentalidad de todos es la de ir siempre a más y eso es una motivación. Un aspecto muy importante son los comités médicos de los jueves donde nos informamos de todo, de las últimas publicaciones, del último congreso. Se mantiene un listón siempre alto y a la vanguardia. Y eso es muy bueno para los pacientes, les ofreces lo mejor y te refuerza para seguir estudiando.

¿Hacia dónde cree que va la medicina reproductiva?

Su evolución es imparable. Ahora mismo lo que más nos limita es el retraso de la maternidad y no hay nada eficaz para cambiar la calidad de los ovocitos, pero en un futuro puede cambiar. Desde el punto de vista de los avances los estudios en genética y biología molecular es una revolución total, crece y cambia a una velocidad vertiginosa.

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