Hay evidencia de que el peso o mejor el Índice de Masa Corporal (IMC) materno, el peso ganado durante la gestación y la forma de adquirir ese peso durante la misma, son factores importantes que determinan el peso y la talla al nacer del recién nacido (RN).

El peso del RN tiene gran impacto en la morbillidad y mortalidad y también afecta a la salud futura a largo plazo del niño-adulto. Como ejemplo, el bajo peso y probablemente el peso elevado al nacimiento, influye sobre el riesgo futuro de ese bebé para desarrollar diabetes, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.

El peso materno pregestacional y la ganancia ponderal materna durante el embarazo también parece afectar el riesgo cardiometabólico del hijo independientemente del peso del RN.

Además la excesiva ganancia ponderal durante el embarazo también afecta a la madre ya que parece favorecer en ella el futuro desarrollo de diabetes y obesidad.

Dada la importancia de este tema se han ido estableciendo diferentes guías a lo largo de las últimas décadas, basadas en los conocimientos que se van adquiriendo día a día. No obstante a pesar de ello, se sabe que casi el 50% de las embarazadas ganan demasiado peso o poco peso durante su gestación.

Por ese motivo nos ha parecido interesante repasar las recomendaciones actuales basados en las últimas guías oficiales al respecto.

A lo largo de los años se ha pasado de una gran restricción en la dieta con objeto de evitar situaciones como la preeclampsia y otros problemas obstétricos, recomendando anteriormente una ganancia ponderal absoluta en torno a 7 kg antes de la década de los 70 (lo que se demostró que condicionaba bajo peso al nacimiento y otros problemas neurológicos) a una recomendación progresivamente superior acorde al IMC pregestacional materno y teniendo en cuenta el aumento de peso de las distintas estructuras biológicas que participan en el proceso del embarazo.

Incremento de peso de las diferentes estructuras biológicas

Feto 3,2-3,6 kg
Almacén tejido Graso 2,7-3,6 kg
Volúmen sanguíneo 1,3-1,8 kg
Líquidos 0,9-1,3 kg
Líquido Amniótico 0,9 kg
Mamas 0,9-1,3 kg
Útero 0,9 kg
Placenta 0,7 kg

Cuando encrontramos una gestante que gana excesivo peso, siempre hay que descartar la posibilidad de edemas (líquidos) y no verdadero exceso de peso a costa de grasa corporal.

Las recomendaciones de ganancia ponderal correcta (aumento de peso) actualmente aceptadas por el I.O.M (Institute of Medicine) y la O.M.S (Organización Mundial de la Salud) se resumen en la siguiente tabla:

Si la ganancia de peso en el 2º y 3er trimestre de embarazo es inferior a 200 g/semana o superior a 700 g/semana, se deben revisar los hábitos alimentarios de la gestante así como otros factores (tabaco, retención de líquidos,…) y sobre todo evaluar si el crecimiento fetal es adecuado o está viéndose afectado por ese insuficiente o excesivo incremento de peso materno.

En mujeres con obesidad grado 2 (IMC > 35 kg/m2), se está estudiando el beneficio/riesgo de recomendar incluso un pérdida ponderal durante el embarazo, no superior a 5 kg, pero este es un tema de debate en estos momentos.

Dra. Pino Navarro, endocrinóloga. Directora del dpto. de endocrinología y nutrición del Instituto Bernabeu

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Aumento adecuado de peso durante el embarazo dependiendo del peso previo materno
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