natalia1Desde el primer embarazo de una paciente con ovocitos procedentes de otra mujer en 1983, hace ya 30 años, la donación de ovocitos se ha convertido probablemente en la técnica con mayor demanda en los centros de fertilidad por parejas que de otra manera no podrían tener descendencia. En muchas ocasiones es el paso siguiente a un sinfín de tratamientos previos sin éxito, y recurren exhaustas y con muchas dudas  a este tratamiento dándose una última oportunidad por ser el que mayores probabilidades de éxito ofrece. El principal motivo del drástico incremento de estos tratamientos lo encontramos probablemente en la tendencia general en la sociedad actual a postergar el momento de la maternidad, lo que derivará en problemas de fertilidad ya que en la mujer se conoce bien que se reduce con la edad debido a la menor cantidad y calidad de los ovocitos disponibles. Es ésta quizá la causa de que muchas parejas que recurren a la donación de ovocitos deseen una donante lo más joven posible con la creencia de que la posibilidad de gestar es mayor en esta situación. Qué duda cabe que la optimización de estos tratamientos es el principal objetivo, y son muchos las publicaciones dirigidas a la búsqueda de factores asociados con las donantes que pudieran condicionar los resultados, entre ellos la edad.

De acuerdo con la legislación española vigente (Real decreto 412/96), “los donantes deben ser mayores de 18 años y con plena capacidad de obrar. Al objeto de evitar, en la medida de lo posible, la aparición de malformaciones cromosómicas, las donantes de gametos femeninos no deberán tener más de treinta y cinco años”.

En un trabajo reciente presentado por nuestro grupo en la British Fertility Society (BFS) observamos que mientras el incremento en la edad de la donante afecta a ciertos parámetros como el consumo de gonadotropina durante la estimulación ovárica, los parámetros clínicos más relevantes como el embarazo clínico y la tasa de aborto no se veían alterados en el rango de edad establecido para las donantes seleccionadas en nuestro programa. Según estos datos, la edad media de nuestras ovodonas está en torno a los 25 años. Por otro lado, para minimizar el efecto de otros factores que puedan influir en la calidad ovocitaria es preciso que las candidatas a donantes atraviesen un exhaustivo proceso de selección, que en nuestro programa culminan satisfactoriamente únicamente el 53 % de las potenciales donantes.

En conclusión, si bien existen factores que pueden establecer diferencias en el potencial de los ovocitos procedentes de mujeres jóvenes, la mayoría de ellas con fertilidad comprobada como sucede en el grupo de las donantes, la edad no es uno de ellos.

Jaime Guerrero, Director de la Unidad Operacional de Ovodonación del Instituto Bernabeu.

Si desea puede concertar una

¿Afecta la edad de la ovodonante en el resultado del tratamiento?
5 (100%) 1 voto