tranquilidad-medico-paciente-instituto-bernabeuSin duda una de las situaciones más dolorosas a la cuales se enfrenta la pareja que busca hijos es la del aborto. El sufrimiento es aún mayor en aquellos casos que vienen precedidos de tratamientos de fertilidad tales como fecundación in vitro, inseminación o donación de ovocitos.

Los abortos no siempre son producto de una enfermedad o anomalía subyacente. Pueden representar una respuesta de la naturaleza que bloquea el desarrollo de un embrión anómalo. De hecho cuando se estudia el tejido del aborto se encuentra un alto porcentaje de anomalías cromosómicas.

¿Esto quiere decir que debemos resignarnos? La respuesta es NO. En nuestra opinión cuando una mujer ha sufrido dos abortos se merece un estudio completo que incluya la valoración de los tres pacientes involucrados. Y decimos tres porque no solamente hay un paciente femenino y uno masculino, sino que además el embrión juega un papel fundamental, dado que es el responsable de la mayoría de los abortos y de los fallos de implantación.

El estudio del varón debe incluir pruebas, estudios cromosómicos (cariotipo, FISH, test de fragmentación del DNA), además del estudio básico de fertilidad.

En la mujer se deben evaluar las anomalías anatómicas del útero, cariotipo, test inmunológicos, trombofilias y  estudios tiroideos. También otros  factores que están mostrando su relación con la implantación correcta o el aborto, tales como el nivel de vitamina D y la determinación de anomalías en factores necesarios para una correcta implantación, como los polimorfismos de P53 (Ver bibliografía a pie de página).

Tras completar el estudio de la pareja y corregir las posibles anomalías encontradas, bien podemos proceder a la búsqueda natural del embarazo o iniciar el estudio del que hemos llamado tercer paciente: el embrión.

Hoy en día es posible conocer el estatus cromosómico del embrión antes de la transferencia mediante biopsia embrionaria en el día 5 de su desarrollo. Con técnicas de biología molecular avanzada podemos conocer el cariotipo y también con técnicas de secuenciación masiva las alteraciones genéticas que provocan un aborto o fallo implantatorio.

De hecho, la mayoría de los abortos que históricamente se incluyen dentro del grupo de causa desconocida, mala suerte… son realmente debidos a anomalías embrionarias. La identificación de las mismas nos permite seleccionar aquellos embriones sanos con el mayor potencial implantatorio y el menor riesgo de aborto.

Desde hace muchos años el Instituto Bernabeu, en su Unidad Especial de Fallo de Implantación y Aborto de Repetición, mediante la aplicación de este estudio global y exhaustivo se honra de haber solucionado numerosos casos de aborto de repetición.

Dr. Rafael Bernabeu, Director Médico del Instituto Bernabeu.

Investigaciones científicas propias y publicadas relacionadas con el fallo de implantación y baja respuesta ovárica.


Imagen5 Effect of follicle-stimulating hormone receptor N680S polymorphism on the efficacy of follicle-stimulating hormone stimulation on donor ovarian response.Imagen2 Androgen receptor CAG repeat length is associated with ovarian reserve but not with ovarian responseImagen3 Pharmacogenetics of ovarian responseImagen4 Negative effect of P72 polymorphism on p53 gene in IVF outcome in patients with repeated implantation failure and pregnancy loss.Imagen5 Effect of follicle-stimulating hormone receptor N680S polymorphism on the efficacy of follicle-stimulating hormone stimulation on donor ovarian response.Imagen6 Intermediate and normal sized CGG repeat on the FMR1 gene does not negatively affect donor ovarian response.

 

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Abortos de repetición: Un drama con solución
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