Instituto BernabeuLos anticonceptivos hormonales son uno de los métodos de prevención de embarazo más utilizados en las mujeres en edad fértil, por su fiabilidad, seguridad y fácil uso. Se estima que aproximadamente unas 65 millones de mujeres utilizan la píldora en todo el mundo, y desde su primera aparición en la década de los 1960’s, ha habido una gran evolución en cuanto a: menores dosis hormonales, formas de presentación y administración y perfil de seguridad. Además de su efecto anticonceptivo se han venido conociendo sus otros efectos beneficiosos, como por ejemplo: regularización de los ciclos menstruales, disminución del acné, protección contra el cáncer de ovario y endometrio y reducción de la patología mamaria benigna, entre otros.

Sin embargo, a pesar de su amplio uso y la divulgación de sus grandes ventajas, no son infrecuentes las preguntas de las usuarias a sus ginecólogos o médicos de atención primaria, sobre el temor de si el uso prolongado de la píldora es perjudicial para su salud o si el “hormonarse” pudiera comprometer sus deseos de ser madres en un futuro. Otra interrogante muy frecuente es si se requiere “descansar de la píldora” unos meses antes de buscar gestación, por aquello de que pudiera favorecer los abortos, o si el uso de la píldora ante un embarazo no sospechado puede generar malformaciones en el feto.

Responder a estas preguntas ha sido posible gracias a que ningún fármaco ha sido más estudiado que la píldora anticonceptiva. Estudios iniciales aumentaron el temor popular por el uso de la píldora, indicando que retrasaba significativamente el retorno a la fertilidad, o causaba la llamada “amenorrea post-píldora” (amenorrea = ausencia de regla), sin embargo, estos estudios fueron duramente criticados debidos a que no controlaban todas las variables que podían influir en los resultados, como la edad, la existencia previa de trastornos menstruales, si habían otros factores de esterilidad asociados (como la esterilidad masculina), y por otro lado, los anticonceptivos utilizados eran los de altas dosis de estrógenos que ya hoy en día no se utilizan. De manera que, esta teoría ha sido refutada y tras controlar las variables, los estudios actuales coinciden en que realmente parece no existir la llamada amenorrea post-píldora.

Por otro lado, al estudiar el retorno de la fertilidad tras suspender el uso de la píldora, numerosos estudios coinciden en que a pesar que pareceInstituto Bernabeu haber un leve retraso inicial en la concepción, este es temporal y limitado a los primeros meses.  Para poder establecer comparaciones, tenemos que conocer el concepto real de fertilidad o fecundidad normal. En la población general, el tiempo promedio en el que una pareja logra concebir es de unos 6 meses y una pareja no se considera que tenga un problema de esterilidad, hasta que no ha pasado por lo menos 1 año de tener relaciones sexuales sin protección sin conseguir gestación. Si tenemos claro este  concepto, las comparaciones entre los diferentes métodos las debemos realizar en un período de 12 meses. De esta forma, veremos como las tasas de gestación en las usuarias de anticonceptivos orales cíclicos, tras 12 meses de suspensión es del 72 – 94%, siendo estas tasas similares a las que se han retirado un DIU (dispositivo intrauterino) (71-92%), tras el uso de preservativos (91%) y tras métodos naturales de planificación familiar (92%). Por lo tanto, las diferencias no son significativas entre los diferentes métodos anticonceptivos.

También se ha estudiado, como el retorno a la fertilidad no se ve afectado por el tiempo de uso de la píldora, así como tampoco por la edad en la cual se inició la toma de la misma. Un estudio reciente  demuestra como el tiempo prolongado de uso (más de 5 años),  parece tener más bien un efecto beneficioso en la fertilidad al ejercer un efecto protector ante la endometriosis y la disfunción del endometrio (endometrio = capa interna del útero donde ocurre la nidación del embrión).

En cuanto a la posibilidad de producir abortos o malformaciones congénitas, no solo se ha estudiado como  no está relacionado, sino que además, un estudio permitió observar una reducción del aborto espontáneo en  antiguas usuarias de anticonceptivos orales frente a las que nunca habían sido usuarias, principalmente en mujeres mayores de 30 años, lo cual parece tener relación con  el “poner en reposo el ovario” y retrasar la pérdida de folículos relacionada con la edad que favorece la aparición de alteraciones cromosómicas (aneuploidías) en el embrión . Por ello, hoy en día sabemos que, la mujer que suspende la píldora, puede buscar embarazo inmediatamente, sin tener que “descansar unos meses”.

En conclusión, si usted ha elegido, tras consultar con su ginecólogo, usar la píldora como método anticonceptivo, puede estar tranquila, que éste sigue siendo uno de los métodos más seguros para gozar de una sexualidad responsable y planificada, sin comprometer vuestra salud reproductiva.

Dra. María Carolina Tovar, ginecóloga del Instituto Bernabeu.

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Uso de la píldora anticonceptiva… ¿puede comprometer mi fertilidad?
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