MUJER IVEn la sociedad actual el aumento de la demanda de técnicas de reproducción asistida por parte de mujeres solas y de mujeres con pareja de su mismo sexo es una realidad. Desde el punto de vista reproductivo, la mujer sólo necesita que le aporten el gameto masculino (espermatozoide). Durante años, este tipo de parejas han solventado el problema de diferentes maneras, no siempre exentas de riesgos tanto a nivel personal como legal, asumiendo la posibilidad de enfrentarse con enfermedades infecciosas y demandas de paternidad.

Actualmente, estos inconvenientes se solventan en los centros de reproducción asistida, en los que se hace necesaria una práctica que se adecue a las demandas, con unos fundamentos sólidos y seguros.

La Medicina Reproductiva a través de las TRA (Técnicas de Reproducción Asistida) permite desligar el hecho reproductivo del coito entre dos personas, ofreciendo diferentes posibilidades de optar a la maternidad tanto a mujeres solas como a parejas de lesbianas: inseminarse con semen de donante, FIV (fecundación in vitro) con ovocitos propios, intercambiarse los óvulos (lo que llamamos método ROPA, de manera que una es estimulada y la otra gesta los embriones, siendo en este caso ambas madres, una genética y la otra biológica), embrioadopción (adopción de embriones donados por otras parejas que ya han cumplido su deseo genésico) o donación de ovocitos si fuera necesario.

Implicaciones Legales

En España, la Ley 14/2006, sobre técnicas de Reproducción Humana Asistida, regula el contrato de donación y la determinación legal de la filiación (relación de parentesco entre padres e hijos) de los hijos nacidos por estas técnicas, convirtiéndose en una expresión de la defensa de los intereses de la madre y del derecho de la mujer a la reproducción. Sigue vigente la prohibición de la gestación subrogada o “vientre de alquiler”.

El artículo 6.1  dispone que: “las mujeres podrán ser usuarias o receptoras de las técnicas reguladas en esta ley con independencia de su estado civil y orientación sexual”.

Dado que la Ley 13/2005, de 1 de Julio, permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, el hijo nacido como consecuencia de la fecundación tendría la filiación legal de la mujer progenitora y de su cónyuge-mujer si esta ha presentado su consentimiento formal.

La Constitución Española protege a la familia a nivel social, económico y jurídico. La familia monoparental (un solo adulto con hijos biológicos o adoptados) es un ejemplo claro, así como las parejas de hecho o las familias homosexuales, otros modelos de familia a proteger.

Este tipo de familias por elección son un reflejo tanto de la diversidad familiar como de la autonomía femenina para construir su propio destino.

Estas mujeres asumen un proyecto vital que precisará de apoyo específico por parte del equipo de Medicina Reproductiva y en nuestro centro tenemos profesionales especializados en tratar este tipo de pacientes.

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Reproducción Asistida en mujeres sin pareja masculina
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