El objetivo de los tratamientos de fecundación in vitro (FIV), es la obtención de aquellos embriones que sean capaces de implantar en el útero materno y dar lugar a un bebé sano. Desgraciadamente no siempre se alcanza, y existen parejas que sufren este proceso repetidas veces, considerándose entonces fallos de implantación. En estas situaciones es necesario reflexionar y buscar alternativas para solucionar estos casos de enorme complejidad.

El Instituto Bernabeu ha creado una unidad multidisciplinar para el tratamiento de los fallos de implantación que engloba a médicos, embriólogos y biólogos moleculares, que conjuntamente trabajan para ofrecer respuesta a la pregunta ¿Por qué no me quedo embarazada?

Existen muchos frentes donde avanzar, pero en el laboratorio de FIV nos centraremos en uno de ellos, el embrión.

Actualmente, se están realizando multitud de estudios internacionales para lograr que se aumente el potencial de un embrión para implantar en el útero materno. Se optimizan los medios de cultivo, los embriones se mantienen en observación hasta fase de blastocisto para seleccionar aquellos de mejor calidad (morfología), se estudia el cariotipo del embrión antes de ser transferido (Hibridación Genómica Comparativa), y se ayuda al embrión a romper la zona pelúcida (eclosión asistida), entre otras.

Nos centraremos en la eclosión asistida, ya que este es un tema que presenta controversia. La zona pelúcida (ZP) juega un papel crucial. Es necesaria para el reconocimiento del espermatozoide-ovocito durante la fecundación, impide que entre más de un espermatozoide en el óvulo evitando fecundaciones anómalas, protege al embrión en su fase inicial de desarrollo y división, y cuando el embrión alcanza la fase de blastocisto reduce su espesor para que éste pueda producir su ruptura, salir e implantar en el útero materno. En ocasiones, la ruptura de la ZP no se produce, hecho que afecta directamente a la implantación del embrión.

Desde la creación en el Instituto Bernabeu de la citada unidad, se lleva a cabo la eclosión asistida en pacientes con fallos de implantación y se han obtenido resultados interesantes. Parece ser que la realización de una fractura en la ZP del embrión mediante el empleo de pulsos de láser mejora la implantación en casos muy seleccionados. Se ha observado que es beneficiosa en parejas con varios ciclos fallidos, y/o embriones con la ZP especialmente engrosada, debido a edad materna avanzada o criopreservación. Es importante recalcarque esta técnica no resulta beneficiosa cuando no existe indicación para realizarla. Es más, una manipulación excesiva del embrión puede ser perjudicial para su desarrollo e implantación posterior.

La técnica de fractura de la ZP puede variar de un laboratorio a otro, pero se trata de realizar el procedimiento interfiriendo lo menos posible en el correcto desarrollo del embrión.

Conozca nuestra unidad médica para el tratamiento del fallo de implantación y aborto de repetición.

Recientemente hemos adquirido e implementado una nueva técnica vanguardista llamada  Array-CGH,  mucho más sensible y eficiente que el cariotipo convencional (permite identificar duplicaciones o ausencias de pequeñas regiones cromosómicas que el cariotipo no alcanza a detectar), lo que supone niveles de diagnóstico 10 veces superiores. Esta técnica, supone un gran avance para casos de esterilidad de causa desconocida y de fallo de implantación recurrente (conocer mas sobre Array-CGH)

Dra. Dori Rodríguez, bióloga del Instituto Bernabeu.

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La actuación del laboratorio de Fecundación in Vitro ante fallos de implantación: el embrión
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