Practicar deporte durante la gestación no sólo es posible sino que incluso es beneficioso, siempre que se elija el deporte más adecuado y se sigan una serie de precauciones.

La práctica de ejercicio físico durante el embarazo aporta los siguientes beneficios:

  •  Mejora la condición cardiovascular, es decir, mejora la condición física, lo cual es importante para enfrentarse al trabajo de parto.
  • Favorece el mantener una correcta postura.
  • Evita el aumento excesivo de peso.
  • Disminuye el estreñimiento.
  • Mejora el bienestar psicológico, reduciendo los niveles de ansiedad.

La prescripción de ejercicio físico deberá realizarse de forma individualizada. El programa de ejercicios deberá adaptarse a las modificaciones tanto anatómicas como funcionales que experimente la mujer a lo largo de la gestación y también deberá adaptarse al nivel de ejercicio físico que realizaba antes del embarazo.

En general se recomienda la práctica de ejercicio aeróbico en el que la madre no supere las 140 pulsaciones por minuto. Se recomienda también que el ejercicio se realice de forma regular; por ejemplo 3-4 sesiones por semana de 20-30 minutos cada una.

Los deportes más recomendables son la natación, la marcha y el ciclismo, evitando terrenos irregulares o rocosos que supongan un riesgo de caídas. Deberán evitarse aquellos deportes que supongan un riesgo de caída: esquí, patinaje, deportes de contacto como el baloncesto, voleibol y aquellos que provoquen un agotamiento excesivo y durante el tercer trimestre se evitarán aquellos deportes que impliquen estar en posición estática durante períodos prolongados.

Las mujeres que practicaban deporte antes de la gestación, en general, podrán seguir practicándolo, en especial durante el primer y segundo trimestre, evitando los arriba mencionados. En mujeres que no practicaban ningún deporte antes del embarazo probablemente éste no sea el momento más adecuado para empezar a hacerlo, pero si se recomienda que realicen paseos de 20- 30 minutos que pueden prolongarse hasta una hora, con una intensidad en la marcha que permita mantener una conversación con un acompañante. Durante el tercer trimestre también se recomienda la realización de ejercicios de relajación y respiratorios.

A la hora de realizar ejercicio físico es aconsejable seguir una serie de recomendaciones:

  • Utilizar ropa y calzado adecuados.
  • Realizar ejercicio sobre superficies adecuadas, que no resbalen.
  • Beber líquido abundante antes, durante y tras la realización del ejercicio (la sed no es un indicador del grado de deshidratación).
  • Evitar situaciones de agotamiento.
  • Realizar calentamiento previo a la práctica del ejercicio y ejercicios de relajación y estiramiento tras cada sesión.

Existen situaciones médicas que contraindican la práctica del ejercicio físico, como son la placenta previa, historia de abortos de repetición, amenaza de parto pretérmino, etc. por lo que antes de que decidas practicar cualquier tipo de ejercicio es muy importante que se lo comuniques a tu ginecólogo para que él te aconseje si lo puedes o no y cuál es el más recomendable para ti.

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Dra. Ana Palacios, ginecóloga del Instituto Bernabeu.

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