Debido a factores socioculturales y económicos, en los últimos años se ha incrementado notablemente el número de hombres por encima de 35 años con deseo reproductivo. A medida que la pareja envejece, la probabilidad de tener problemas reproductivos incrementa. El efecto negativo de la edad materna sobre la fertilidad está ampliamente documentado y sabemos que a partir de los 39 años disminuye drásticamente. El envejecimiento materno también se asocia con el aborto espontáneo, complicaciones del embarazo, anomalías congénitas e incremento de la mortalidad perinatal.

Sin embargo, los estudios que analizan el efecto que tiene la edad paterna sobre el éxito tras la aplicación de técnicas de reproducción asistida (TRA) son escasos y aportan resultados contradictorios. Lo cierto es que la función reproductiva masculina es menos vulnerable que la femenina en cuanto al proceso de envejecimiento, como demuestra el hecho de que muchos bebés han nacido espontáneamente con padres de edades comprendidas entre los 70-80 años. No obstante, se han encontrado algunas asociaciones en estudios puntuales que relacionan un efecto negativo de la edad paterna avanzada con:

  • Disminución de la probabilidad de gestación durante el primer año.
  • Disminución de los niveles de esteroides, reflejando una alteración de la función testicular.
  • Incremento del riesgo de aborto.
  • Aumento de las complicaciones obstétricas como la preeclampsia.
  • Bajo peso de los recién nacidos.
  • Alteraciones neurocognitivos en los niños nacidos, como autismo.
  • Problemas psiquiátricos, diabetes melitus y determinados tipos de cáncer en la descendencia.

Este tipo de complicaciones podrían ser, en parte, el resultado de anomalías genéticas sufridas en las células germinales de los padres con mayor edad, incluyendo alteraciones en el imprinting genómico paterno, o mecanismo peculiar de regulación de la expresión genética vía paterna, así como mutaciones de novo ocurridas en las células espermáticas. También se ha observado un incremento de las alteraciones cromosómicas numéricas y estructurales en hombres de edad avanzada.

Respecto a los parámetros seminales, el volumen del eyaculado se asocia con una disminución lineal conforme se incrementa la edad paterna. Sin embargo, los datos publicados sobre movilidad espermática, morfología y concentración (millones/ml) son inconsistentes. En los últimos años, la medida de la fragmentación del ADN de los espermatozoides se ha empleado como prueba complementaria al seminograma, ya que se ha correlacionado en algunos casos con una disminución de la tasa de fecundación, bloqueo embrionario y aborto. No obstante, la validez de esta prueba está en entredicho ya que los últimos resultados publicados no muestran un beneficio de la misma. Tampoco se ha evidenciado una asociación entre la edad paterna y la fragmentación del ADN espermático.

Por último, y respecto a los resultados tras TRA, tampoco se ha encontrado un efecto sobre la calidad embrionaria en el segundo y tercer día de desarrollo. Sin embargo, si se ha observado una disminución del número de embriones que alcanzan la fase de blastocisto. Este fenómeno estaría relacionado con alteraciones en la activación genómica paterna en el embrión la cual se pone en funcionamiento a partir del tercer día de desarrollo. No obstante, los principales parámetros de éxito como son las tasas de implantación y embarazo evolutivo, no parecen verse afectadas por el incremento de la edad paterna.

Un problema importante para dilucidar el efecto del envejecimiento paterno sobre la fertilidad es que son muy pocos los estudios en los que se valora la edad por encima de los 50 años y además el número de individuos es muy bajo. Esto hace que no podamos sacar conclusiones claras y que sean necesarios más estudios con criterios bien definidos y que reporten de manera uniforme todas las variables de interés.

Dr. Jorge Ten, Director de la Unidad de Embriología del Instituto Bernabeu

Si desea puede concertar una

Efectos de la edad paterna avanzada sobre la fertilidad
5 (100%) 1 voto