Primeramente, es importante diferenciar entre la inseminación artificial y la fecundación in vitro porque son 2 conceptos que se manejan de manera errónea muy a menudo.

En la fecundación in vitro (FIV) lo que se consigue es lograr el embrión en el interior del laboratorio -in vitro-, y en la inseminación artificial (IA) el embrión se gesta en el interior de los genitales femeninos, es decir, es una fecundación en vivo.

La inseminación artificial históricamente ha sido uno de los tratamientos más utilizados por su relativa sencillez, pero esta lastrado por unos resultados pobres. En general de una inseminación artificial con semen de pareja no podemos esperar una probabilidad de embarazo superior al 12-15% por ciclo.

Esto nos tiene que dejar bien claro que los tratamientos que se hagan mediante inseminación no pueden prolongarse en el tiempo -máximo 3 ciclos es lo que se indica en la actualidad-. Si en 3 ciclos el embarazo no se ha logrado no tiene mucho sentido seguir por este camino.

 

INSEMINACION ARTIFICIAL

FERTILIZACION IN VITRO

1.        

Se trata de la introducción del semen, previamente seleccionado, en el interior del útero de la mujer que ha sido preparada estimulando la ovulación.

Consiste en la extracción de los óvulos en la mujer para ser fertilizados en el laboratorio y la introducción posterior de los embriones obtenidos en el interior de su útero.

2.        

La fecundación (unión del óvulo y el espermatozoide) sucede “in vivo”, en el interior de la mujer, concretamente en la trompa.

La fecundación sucede “in Vitro”, fuera de la mujer, en el laboratorio.

3.        

Es una técnica mas sencilla ya que no precisa de realizar la extracción de los óvulos

Es una técnica más compleja, precisa de un procedimiento quirúrgico para obtener los óvulos y ser fecundados en el laboratorio.

4.        

La estimulación ovárica debe ser mínima para evitar el riesgo de embarazo múltiple. El crecimiento de mas de 2 o 3 folículos debe hacernos plantear la cancelación

La estimulación ovárica persigue obtener un número de óvulos adecuado que podemos cifrar entre 6 y 15.

5.        

Es más económica. Considerando el coste por tratamiento.

El esfuerzo económico es más elevado aunque resulta más económico si consideramos el coste por niño nacido.

6.        

Las posibilidades de éxito son menores. Sobre un 15% por intento considerando parejas con buen pronóstico.

Es el tratamiento con mayores posibilidades de éxito por intento. En determinados casos la probabilidad de embarazo llega al 60%

7.        

No aporta posibilidades reales de éxito en casos de obstrucción tubárica o factores masculinos severos.

Las posibilidades de éxito, salvo casos extremos, son independientes de las alteraciones de las trompas y la severidad del factor masculino

8.        

Ofrece resultados muy pobres cuando el tiempo de esterilidad es superior a 3 años, se trata de un factor masculino moderado o la mujer padece una endometriosis.

Se puede considerar la primera opción en parejas con tiempo prolongado de esterilidad, factores masculinos moderados y mujeres con endometriosis

9.        

Ofrece poco información durante el tratamiento.

Se obtiene información valiosa durante el tratamiento ya que se evalúan factores importantes como la respuesta ovárica a la estimulación, la calidad de los ovocitos, la fertilización y la evolución de los embriones.

10.    

Constituye una opción a considerar en parejas con buen pronóstico (jóvenes, poco tiempo de búsqueda, sin alteraciones seminales importantes y sin alteraciones en las trompas o endometriosis).

Es el tratamiento con mayor posibilidad de éxito en reproducción asistida y constituye la primera elección en la mayoría de los casos

El espacio que en la actualidad ocupa la inseminación intrauterina es para aquellos tratamientos de baja complejidad, porque hoy en día la fecundación in vitro nos va a dar un rendimiento superior al de la inseminación artificial.

A diferencia de lo que ocurría hace aproximadamente unos 25-30 años donde no había grandes diferencias en cuanto al éxito de embarazo comparando inseminaciones en varios ciclos o fecundación in vitro, actualmente esa separación se ha ido haciendo cada día mayor y hoy una fecundación in vitro va a tener muchas más probabilidades de éxito que varios ciclos de inseminación. Pero no solamente ello; además en la inseminación tenemos un riesgo, el riesgo del embarazo múltiple. En fecundación in vitro podemos controlar perfectamente el número de embriones que transferimos, mientras que la inseminación no sabemos predecir, es imposible asegurar al 100% que la respuesta ovárica no dé lugar a una ovulación múltiple, consecuencia de lo cual se gestaría un embarazo múltiple.

En la actualidad la inseminación artificial ocupa un lugar importante en el tratamiento de mujeres solteras o parejas lesbianas, pero utilizar inseminación artificial en otros casos, como en mujeres por encima de 35-36 años, o en mujeres con endometriosis o en parejas que tienen una esterilidad de causa desconocida deja de ser la primera línea de tratamiento.

Dr. Rafael BernabeuDirector Médico del Instituto Bernabeu

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Diferencias entre Fecundación In Vitro (FIV) e Inseminación Artificial (IA)
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