Primeramente, es importante diferenciar entre la inseminación artificial y la fecundación in vitro porque son 2 conceptos que se manejan de manera errónea muy a menudo.

En la fecundación in vitro (FIV) lo que se consigue es lograr el embrión en el interior del laboratorio -in vitro-, y en la inseminación artificial (IA) el embrión se gesta en el interior de los genitales femeninos, es decir, es una fecundación en vivo.

La inseminación artificial históricamente ha sido uno de los tratamientos más utilizados por su relativa sencillez, pero esta lastrado por unos resultados pobres. En general de una inseminación artificial con semen de pareja no podemos esperar una probabilidad de embarazo superior al 12-15% por ciclo.

Esto nos tiene que dejar bien claro que los tratamientos que se hagan mediante inseminación no pueden prolongarse en el tiempo -máximo 3 ciclos es lo que se indica en la actualidad-. Si en 3 ciclos el embarazo no se ha logrado no tiene mucho sentido seguir por este camino.

El espacio que en la actualidad ocupa la inseminación intrauterina es para aquellos tratamientos de baja complejidad, porque hoy en día la fecundación in vitro nos va a dar un rendimiento superior al de la inseminación artificial.

A diferencia de lo que ocurría hace aproximadamente unos 25-30 años donde no había grandes diferencias en cuanto al éxito de embarazo comparando inseminaciones en varios ciclos o fecundación in vitro, actualmente esa separación se ha ido haciendo cada día mayor y hoy una fecundación in vitro va a tener muchas más probabilidades de éxito que varios ciclos de inseminación. Pero no solamente ello; además en la inseminación tenemos un riesgo, el riesgo del embarazo múltiple. En fecundación in vitro podemos controlar perfectamente el número de embriones que transferimos, mientras que la inseminación no sabemos predecir, es imposible asegurar al 100% que la respuesta ovárica no dé lugar a una ovulación múltiple, consecuencia de lo cual se gestaría un embarazo múltiple.

En la actualidad la inseminación artificial ocupa un lugar importante en el tratamiento de mujeres solteras o parejas lesbianas, pero utilizar inseminación artificial en otros casos, como en mujeres por encima de 35-36 años, o en mujeres con endometriosis o en parejas que tienen una esterilidad de causa desconocida deja de ser la primera línea de tratamiento.

Dr. Rafael BernabeuDirector Médico del Instituto Bernabeu

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Diferencias entre Fecundación In Vitro (FIV) e Inseminación Artificial (IA)
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