La endometriosis es la presencia de tejido uterino llamado endometrio (la capa que recubre la cavidad del útero, dónde anida el embrión), fuera de él. Puede implantar en cualquier parte del cuerpo, excepto en el bazo.

Es muy frecuente, pues afecta entre un 10-15% de mujeres, principalmente a aquellas que se sitúan en edad fértil, pero también a niñas, adolescentes y más raramente tras la menopausia.

Es una enfermedad de la que no sabemos su causa, aunque sí sufrimos sus consecuencias.

La endometriosis afecta a la calidad de vida de diferentes formas, aunque el dolor menstrual o dismenorrea lo sufren prácticamente todas las pacientes. También existen otras formas de dolor asociadas a endometriosis: dolor con las relaciones sexuales, dolor pélvico crónico, dolor al orinar, dolor con la defecación o estreñimiento entre otras. Esta variabilidad de síntomas es debido a que la endometriosis es capaz de situarse por toda la pelvis y crear adherencias entre las estructuras debidas a un proceso inflamatorio crónico.

Uno de los problemas para pacientes y médicos es que la intensidad del dolor, su localización o duración no guarda siempre relación con lo que se aprecia en la ecografía, por lo que a menudo la paciente se pueda sentir incomprendida y frustrada, al no encontrase hallazgos que la diagnostiquen claramente y no encontrar solución a su dolor.

Es por ello, que muchas mujeres que la sufren nunca han sido diagnosticadas de endometriosis. ¡Cuántos dolores de regla sobre todo en mujeres jóvenes se han etiquetado de “normal” porque en las exploraciones convencionales, no se ha detectado la enfermedad!

Si añadimos que las pacientes con endometriosis suelen necesitar una motivación extra para acudir al ginecólogo, por ser jóvenes, por desconocimiento o por la frustración de no habérseles encontrado nada en las exploraciones previas, hace más difícil el diagnóstico. Todo ello, contribuye a que en España el retraso medio del diagnóstico de endometriosis sea de 8 años, algo intolerable, porque a medida que progresa la enfermedad, más difícil es su tratamiento y más secuelas, sobre todo en la fertilidad, deja.

En el Instituto Bernabeu, hemos generado una Unidad específicamente dedicada al diagnóstico precoz y tratamiento de la endometriosis.

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Empezamos con una encuesta de calidad de vida y recogida de datos clínicos, sintomatología y como le afecta ésta en su vida diaria.

La exploración, personalizada y cuidadosa, realizada por ginecólogos especializados, se completa con ecografías de alta resolución, tanto 2D, 3D como con contrastes, dirigida especialmente a la búsqueda de endometriosis no sólo en los ovarios sino por toda cavidad pélvica o incluso en el tabique rectovaginal.

No obstante y a pesar de los excelentes equipos ecográficos, no todas las endometriosis son identificables mediante ecografía. Por ello, recurrimos a detectarla mediante análisis de sangre, por medio de  biomarcadores.

Los biomarcadores que estudiamos, son sustancias que aparecen en la respuesta inflamatoria que provoca la endometriosis y que a veces al estar ya presentes en etapas iniciales de la enfermedad, permiten su diagnóstico temprano, aunque no se aprecie hallazgos en la ecografía.

Además del diagnóstico precoz, nos ayudan a conocer, el estadio y si la endometriosis se encuentra en fase activa o si está en reposo.

Por otro lado como especialistas en Medicina Reproductiva, tras el diagnóstico de endometriosis, realizamos un consejo reproductivo individualizado, evitando consecuencias que podrían ser devastadoras en este sentido. Además orientamos a la paciente en la posibilidad de congelar sus óvulos por vitrificación para prolongar su periodo fértil en los casos en que se prevea una pérdida precoz de la reserva ovárica.

En la Unidad de Endometriosis del Instituto Bernabeu, además, ayudamos a pacientes que ya están diagnosticadas de endometriosis y que tienen problemas reproductivos, a conseguir su embarazo con tratamientos diseñados individualizadamente. La endometriosis bien controlada, no parece afectar los resultados de un tratamiento de medicina reproductiva, aunque la implantación embrionaria si puede estarlo por una variante de la enfermedad, llamada adenomiosis (la endometriosis del útero). Por otro lado la endometriosis puede estar detrás del fallo de implantación del embrión, por ella nuestra unidad trabaja en coordinación con las unidades especializadas de baja respuesta ovárica y fallo implantatorio y aborto de repetición.

Determinados alimentos pueden modular la intensidad y la proyección o freno de la enfermedad o de los síntomas, por ello la Unidad de Endometriosis también cuenta con el respaldo de nuestro equipo endocrinológico y nutricionista para aportar valoración y asesoramiento nutricional con el fin de potenciar los recursos naturales en la lucha frente a la misma y así ayudar a modular la progresión y la sintomatología asociada.

Para mejorar la calidad de vida y complementar el cuidado ginecológico y endocrinológico, la acupuntura favorece un alivio significativo del dolor, por ello también ofrecemos este apoyo terapéutico especializado.

En suma: un diagnóstico cuanto más precoz mejor, una correcta evaluación y  tratamiento de la enfermedad, harán mejorar los síntomas de dolor, la calidad de  vida y mantendrá la fertilidad de la mujer afectada de endometriosis.

Conozca la Unidad de endometriosis del Instituto Bernabeu

Dra. Belén Moliner, ginecóloga. Instituto Bernabeu.

Dr. Rafael Bernabeu, Director Médico del Instituto Bernabeu.

Si desea puede concertar una

Cuidado específico de la Unidad de endometriosis del Instituto Bernabeu
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