¿Ahora qué hacemos? ¿Por qué no me quedo embarazada?

Son sin duda las dos primeras preguntas que vienen a la mente de quienes tras haber sido estudiados por un problema de fertilidad se encuentran ante el médico que les dice: no hemos encontrado causa alguna que explique por qué el embarazo no llega.

En la actualidad los estudios de esterilidad básicos son incapaces de encontrar el motivo en más de un 25% de los casos, lo que no quiere decir que no se pueda diagnosticar con exploraciones dirigidas o que no pueda tratarse satisfactoriamente un caso en el que se desconoce la causa.

Este porcentaje tan alto, que en algunas estadísticas llega al 40%, tiene su explicación en que las dificultades para gestar son muy numerosas y un estudio básico no las estudia en su totalidad.

Aunque no se conozca con exactitud la o las causas, si podemos iniciar un tratamiento:

Por parte de la pareja es importante favorecer la salud reproductiva, creando un ambiente favorable para la concepción, eliminando sustancias tóxicas como el tabaco, consumo de drogas ilícitas que afectan la calidad de las células reproductivas, conociendo los días más fértiles del ciclo, incorporando en la alimentación antioxidantes y ciertas vitaminas, corrigiendo desequilibrios del peso corporal y finalmente, mejorando y adecuando la técnica sexual. Por ejemplo, un 10% aproximado de mujeres tiene el útero dirigido hacia atrás lo que puede disminuir las probabilidades de que el semen en el coito llegue a impregnar fácilmente la entrada al útero; algo tan sencillo como tener relaciones sexuales en posturas que orienten el pene hacia el eje uterino mejorará esta situación.

Por parte del médico, podemos actuar sobre pequeñas disfunciones ováricas, que a menudo no se pueden diagnosticar, mediante tratamientos sencillos.

En numerosas ocasiones el diagnóstico y el tratamiento vienen juntos. Así la Fertilización In Vitro nos permite por vez primera conocer la calidad del ovocito (la célula reproductora femenina), puesto hasta que no se recogen del ovario y lo estudiamos en el laboratorio,  nada de él sabemos. También estudiar la interrelación con el espermatozoide: si la fertilización se lleva a cabo naturalmente, o hay un fallo por anomalías en la interacción ovocito/espermatozoide (lo que popularmente se ha llamado “incompatibilidad” y que se trata satisfactoriamente mediante la FIV) y por último conocer al gran protagonista: el embrión, pues en numerosas ocasiones le origen del problema no reside directamente en la mujer o en el hombre sino que es el embrión el causante del problema.

Por ello, la fertilización in vitro tiene una doble ventaja: en primer lugar lograr el fin último: el embarazo y por otro responder a las dos primeras preguntas que encabezan este artículo: ¿ Ahora qué hacemos? y ¿Porqué no me quedo embarazada?.

Recientemente hemos adquirido e implementado una nueva técnica vanguardista llamada  Array-CGH,  mucho más sensible y eficiente que el cariotipo convencional (permite identificar duplicaciones o ausencias de pequeñas regiones cromosómicas que el cariotipo no alcanza a detectar), lo que supone niveles de diagnóstico 10 veces superiores. Esta técnica, supone un gran avance para casos de esterilidad de causa desconocida y de fallo de implantación recurrente (conocer mas sobre Array-CGH)

Dr. Rafael Bernabeu, director médico del Instituto Bernabeu.

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Como afrontar el diagnóstico de: esterilidad de causa desconocida.
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