Pareja¿Qué ocurre tras una espera (la betaespera) que se vive con mucha ansiedad y a la vez genera una esperanza que puede cambiar nuestra vida y, finalmente el resultado es negativo?.

Muchas pacientes refieren que ya lo sabían porque no sentían ningún síntoma; otras, que iniciaron un pequeño sangrado antes de realizar el análisis del resultado, también esperaban la mala noticia.

Hay que dejar claro que la presencia o la ausencia de “síntomas” que las mujeres relacionan con el embarazo no son un método diagnóstico. Por otra parte, es importante aclarar que es frecuente que aparezcan sangrados vaginales de diferente intensidad antes de la fecha calculada para realizar el test de embarazo y esto no implica necesariamente que el resultado vaya a ser negativo. De hecho, la única prueba fehaciente se obtiene tras realizar el análisis del nivel de hormona de embarazo en sangre. La determinación en orina también es posible aunque debe realizarse unos días más tarde y su fiabilidad no es del ciento por ciento.

De forma inmediata al conocimiento de la mala noticia, la beta es negativa, se genera una mezcla de sensaciones, sentimientos y pensamientos que se asemeja, en gran medida, a un  duelo.

Se plantean a continuación una serie de dudas en las pacientes:

  • Unas relacionadas con la posibilidad real de alcanzar un embarazo
  • Otras relacionadas con la confianza de si se ha hecho todo lo posible por parte del equipo médico-biológico
  • Otras relacionadas con la sensación personal de culpa: “¿qué he hecho mal?”.

Es muy importante saber que el resultado final de un tratamiento de reproducción asistida está sometido a múltiples variables y particularidades dependientes de la historia médica de los pacientes, de los hábitos de vida, de la calidad de los óvulos y de los espermatozoides, del útero, de factores relacionados con la inmunidad, la genética y por supuesto, de la calidad de los embriones resultantes de una unión, que es única, de unos óvulos y espermatozoides concretos.

También hay que ser conscientes y aceptar que, en algunas ocasiones, es imposible saber por qué una mujer no se ha quedado embarazada.

El conocimiento actual de los problemas relacionados con la fertilidad es parcial, probablemente pequeño, como la punta de un iceberg. Incluso en condiciones previas óptimas, el embrión humano no es capaz de implantar en el cien por cien de los casos y esto es inherente a que pertenecemos a una especie animal que, comparada con otras especies, tiene un potencial reproductivo bajo.

¿Qué hacer tras una beta negativa?

Por parte del equipo médico-biológico realizamos una revisión exhaustiva de cada caso para a continuación proponer la opción más razonable para emprender un nuevo intento. La creación de unidades específicas como las que se ocupan de pacientes con baja reserva o respuesta ovárica, pacientes con aborto de repetición, pacientes con fallo de implantación, etc.  ha supuesto un avance muy importante al aplicar e incorporar todas las técnicas actuales de estudio, diagnóstico y tratamiento que permiten mejorar los resultados. Por parte de los pacientes, tras un periodo de recuperación personal, que en cada caso será variable, tendrán que reflexionar y decidir si están preparados para afrontar otro tratamiento y atender a las recomendaciones e indicaciones del equipo de profesionales que se ocupa de su caso.

Pese a las limitaciones comentadas anteriormente, gracias  a los avances técnicos que se han ido aplicando en los tratamientos de reproducción asistida y a algo que es fundamental, el trato personalizado de cada caso, en la actualidad la mayoría de las pacientes consiguen una gestación evolutiva normal.

Dra. Lydia Luque, ginecóloga del Instituto Bernabeu.

Si desea puede concertar una

Beta negativa, ¿ahora qué hacemos?
5 (100%) 1 voto