Unidad de inmunología reproductiva

Asesoramiento, diagnóstico y tratamiento del factor inmunológico en implantación embrionaria y aborto

Unidad de inmunología reproductiva - Instituto Bernabeu

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¿Qué es la inmunología reproductiva?

Podemos definir el sistema inmunitario como el conjunto de mecanismos de defensa frente a agresiones externas.  Hay dos tipos, la inmunidad innata, que está presente en todo ser vivo y la inmunidad adquirida, que recuerda la respuesta de nuestras defensas. Al estar en contacto nuevamente con esa misma causa, hace que se pueda responder de una forma rápida y coordinada. 

El sistema inmune lo forman: 

  • los glóbulos blancos o leucocitos
  • proteínas, como las inmunoglobulinas o anticuerpos
  • y otros mediadores químicos, como las citoquinas.

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¿Cuál es la función de la Unidad de Inmunología?

La Unidad de Inmunología de la Reproducción de Instituto Bernabeu estudia y planifica las medidas diagnósticas y terapéuticas necesarias para procurar que el sistema inmune no suponga un obstáculo en la consecución y la viabilidad del embarazo.

 

¿Puedo estar rechazando mis embriones y por eso no quedarme embarazada?

Una de las funciones más avanzadas que posee el sistema inmune es poder diferenciar las proteínas y estructuras propias de las extrañas. El embarazo supone un reto para el funcionamiento del sistema inmune. Durante nueve meses debe tolerar y mantener la presencia de un nuevo organismo, diferente inmunológicamente al resto de los tejidos maternos.

Una idea equivocada muy extendida es imaginar que el comportamiento del sistema inmune frente al embrión es, como si se tratara de un trasplante de órganos. Al contrario que en este último caso, que resulta del todo artificial (nuestra biología no está diseñada para que se realicen trasplantes de órganos), el embarazo sí es una situación natural y contemplada durante la evolución. Que permite que un organismo ajeno al de la mujer pueda crecer y desarrollarse normalmente.

Aunque los entresijos de este proceso en humanos no están dilucidados en profundidad, sí sabemos que el sistema inmune tiene un papel activo en el desarrollo de órganos fundamentales en el embarazo como la placenta, siendo sus disfunciones causa de enfermedad o problemas durante la gestación.

 

¿Qué problemas de base inmunológica pueden explicar que no se logre el embarazo?

Una vez que hemos descartado los problemas más comunes que pueden explicar el fracaso reproductivo en la pareja –la presencia de anomalías cromosómicas en los espermatozoides o en los óvulos, o problemas anatómicos o endocrinos- existen distintas patologías o disfunciones de base inmunológica que pueden impactar en la viabilidad o desarrollo normal de un embarazo.

La más habitual es una enfermedad autoinmune denominada Síndrome anti-fosfolipídico. En ella se desarrollan autoanticuerpos, o anticuerpos frente a proteínas propias, que no deberían fabricarse. En algún momento de una respuesta inmune se ha permitido su síntesis y se ha promocionado su mantenimiento, frente a una serie de proteínas que se encuentran asociadas a los fosfolípidos de las membranas de los vasos sanguíneos. El Síndrome antifosfolipídico se relaciona clásicamente con un mayor riesgo de desarrollo de problemas de coagulación, como trombosis en arterias o en venas, también puede asociarse con abortos recurrentes en ausencia de desarrollo de trombosis, nacimiento prematuro o retraso del crecimiento fetal.

¿Cómo se pueden tratar los problemas inmunológicos asociados a la fertilidad?

Según la patología hay diferentes líneas de tratamiento que se personalizan según los antecedentes clínicos y el resultado de las pruebas del laboratorio.

La Unidad de Inmunología Reproductiva de Instituto Bernabeu ofrece una valoración y tratamiento preconcepcional, postconcepcional y durante todo el embarazo.

 

Factores Inmunológicos:

  • El estudio del síndrome antifosfolipídico es en ocasiones complejo, pues el abanico de anticuerpos a testar se está ampliando desde hace unos años y los resultados no son muchas veces intercambiables en las diferentes técnicas diagnósticas.
  • Otros factores inmunológicos que han demostrado un papel sobre el desarrollo de enfermedad durante la gestación es el estudio del llamado genotipo KIR y tipaje HLA-C. El genotipo consiste en el estudio de las variantes genéticas de un determinado gen o conjunto de genes.

En este caso, los genes estudiados son los que dan lugar a los receptores de un tipo de glóbulo blanco llamado célula NK (natural killer cells -“asesinas naturales” en español-), que tiene un papel activo y beneficioso para el desarrollo de la gestación. La célula NK pertenece al grupo de los linfocitos, pero al contrario que los linfocitos T y B, que poseen receptores específicos para agentes infecciosos concretos, no disponen de tal especificidad. Dependen de la activación de un conjunto de receptores que resultan estimuladores o inhibidores para la célula, de manera que la exposición a diferentes moléculas se integra en una señal activadora o inhibidora. Entre estos receptores se encuentran los llamando receptores KIR. Las moléculas que los estimulan suelen ser del grupo que denominamos HLA, y más concretamente las HLA-C. Las moléculas HLA son las responsables de que el sistema inmune tenga conocimiento de lo que ocurre en el interior de cada célula, siendo una suerte de escaparate a través del que el sistema inmune observa, a modo de control de calidad, para saber que una célula está fabricando proteínas correctas, o en cambio, está sintetizando proteínas aberrantes, como en cáncer, o proteínas extrañas, como en una infección viral. 

Las moléculas HLA se asocian a las proteínas fabricadas y son expuestas para el control del sistema inmune. En el embarazo, las células NK se encuentran en la mucosa del útero y las moléculas HLA-C en la superficie de las células que derivan del embrión o trofoblasto. La interacción entre estas moléculas HLA-C y los receptores KIR de las células NK permiten una serie de cambios encaminados a asegurar una adecuada nutrición del bebé. Aunque aún es objeto de estudio, ciertas combinaciones de genotipo KIR y HLA-C pueden resultar en problemas para el adecuado cambio de las estructuras que deben modificarse para permitir el desarrollo normal de una gestación. Además, en los últimos años se han relacionado así mismo con el desarrollo de abortos de repetición. Sin embargo, estamos lejos de poder concluir una verdadera relación causal entre estos factores y los fallos de implantación y abortos, por lo que a fecha actual deben considerarse estudios experimentales.

 

¿Qué papel tiene otros trastornos autoinmunes en la implantación embrionaria? ¿Cómo se diagnostican? 

Pueden impactar en el desarrollo normal de una gestación enfermedades como el:

  • hipotiroidismo  autoinmune
  • la celiaquía con exposición repetida al gluten
  • y numerosas enfermedades autoinmunes (lupus, esclerosis múltiple, Enfermedad de Crohn…)

 

Estudio clínico y analítico

Es importante realizar un estudio clínico y analítico orientado a descartar la presencia de estas enfermedades que podrían tener cierto impacto sobre el curso normal de una gestación.

Para su estudio, es relevante disponer de la medida de ciertos parámetros del sistema inmune, de forma puntual o repetida. No todas las pruebas disponibles para el estudio del sistema inmune son necesarias para diagnosticar un posible factor inmunológico que complique o explique el fracaso reproductivo.

Es de gran interés la elaboración de una detallada historia clínica en la que se ponga de manifiesto la necesidad de indagar (o de no hacerlo) en pruebas avanzadas como los estudios de cuantificación o funcionalidad de determinadas células y citoquinas del sistema inmune.

Estos son habitualmente solicitados en otros contextos como las inmunodeficiencias o las enfermedades autoinmunes sistémicas y que no son necesarios en la gran mayoría de parejas con fracaso reproductivo.

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