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La mitad de las mujeres que acuden al endocrino antes de quedarse embarazadas padece sobrepeso u obesidad

3 de mayo de 2007

La mitad de las mujeres que acuden al endocrino antes de quedarse embarazadas padece de sobrepeso u obesidad. Así lo desvelan los datos que, en concreto, determinan que el 46% de las mujeres que acuden a una consulta endocrinológica especializada en el manejo del embarazo sufren esas dolencias. De ellas, el 31% padece de sobrepeso y el 15%, de obesidad, según las cifras recopiladas por la Dra. Pino Navarro, endocrina del Instituto Bernabeu de Alicante.

Los datos recopilados por la Dra. Navarro desvelan también que el 45% de las mujeres que acuden a la consulta endocrinológica están en su peso normal y que el 9% tiene bajo peso.

La obesidad o el sobrepeso influyen negativamente en la salud de las personas y también provocan dificultades en las mujeres que pretenden quedarse embarazadas, en las que ya lo están y en sus propios hijos. Así, en las que pretenden lograr el embarazo, su propio sobrepeso puedo ser la causa de que no lo consigan: «A muchas de estas mujeres, su exceso de grasa corporal les puede provocar ovarios poliquísticos y eso dificulta el embarazo», asegura la Dra. Navarro.

«Una obesa tiene que hacer una dieta para quedarse embarazada en las mejores condiciones, para así tener un Índice de Masa Corporal (IMC) lo más correcto posible». La experta apunta a que «toda mujer en edad fértil debería ir al endocrino para hacer una dieta adecuada, tomar yodo, ácido fólico, hacerse una exploración y una analítica…».

Pero una vez que la mujer logra quedarse encinta «el paciente es el feto, no la mujer», aunque ésta puede padecer diabetes gestacional, favorecida por el sobrepeso. Pero «no se debe poner a dieta a una embarazada, sino que hay que ponerle una dieta normocalórica y establecer un calendario de aumento de peso. No se puede hacer nada con su obesidad durante su embarazo, en ningún caso puede perder peso». De esta forma, la madre sólo debe engordar «lo que crezca el feto».

La obesidad en el embarazo supone riesgos para el feto, ya que un IMC alto «se asocia con malformaciones congénitas». En el parto, la obesidad tampoco ayuda: «En una obesa siempre es más complicado. Si es cesárea, hay más capa de grasa y más riesgo de infección», explica Pino Navarro, del Instituto Bernabeu.

La doctora asegura que circulan muchos «bulos» respecto a este tema, como la cantidad de peso que se debe ganar. Ante la creencia de que se debe engordar un kilo por mes, Navarro es tajante: «No es cierto. La ganancia de peso depende del IMC pregestacional», es decir, el de la mujer antes de quedarse embarazada. El peso «se reparte», por ejemplo, de la siguiente manera: «la mitad en los primeros seis meses y la otra mitad en los últimos tres meses».

La experta del Instituto bernabeu indica que «se está notando un aumento importante» de las mujeres que llegan con sobrepeso u obesidad al endocrino y de las embarazadas con estas dolencias. «Además, antes, a las obesas, les costaba más lograr el embarazo, pero ahora, con las técnicas de reproducción asistida, sí hay más». Pese a esto y «afortunadamente, también vemos cada vez más a las obesas cuando son pregestacionales». Esto supone que se puede prevenir el sobrepeso en el embarazo, con la aplicación de una dieta, por lo que se eliminan los riesgos para el feto derivados de esa enfermedad.

Una cuestión social

Pero el aumento de la obesidad y el sobrepeso en las mujeres que están o que piensan estar embarazadas se enmarca dentro de un fenómeno social más amplio, ya que estas enfermedades parecen estar cada día más presentes entre la población. Así, Domingo Orozco, presidente de la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria, en declaraciones al Instituto Bernabeu, asegura que «muchos factores han hecho cambiar la dieta y ahora se ingieren más calorías y hay más sedentarismo».

La fórmula es sencilla: «El peso del individuo depende de lo que ingiere y de lo que gasta. Si consume más energía de la que ingiere, pierde peso, pero si ingiere más energía de la que gasta, lo ganará». Pese a esta aparente sencillez «la alimentación y los cambios de hábitos no son algo fácil».

El doctor asegura que «Cada vez hay más obesidad y en adolescentes se ha multiplicado por tres». Un ejemplo son los EE UU, donde el 14% de los jóvenes de entre 12 y 19 años padecen esa dolencia. En la infancia y la adolescencia «es donde hay que actuar».

En España, «el 75% de la población mayor de 40 años padece de sobrepeso u obesidad», según Orozco. En concreto, el 50% de la ciudadanía mayor de 40 años padece sobrepeso y el 25%, obesidad.

El exceso de peso puede ser la causa de enfermedades como la diabetes, «que están creciendo mucho». Tal es el perjuicio de la obesidad que «sus patologías asociadas (diabetes hipertensión, colesterol elevado…) causan más muertes que el Sida», añade el doctor.

La solución pasa por «hacer ejercicio, llevar una dieta con menos grasas, volver al consumo de frutas y verduras diariamente, de cereales, más pescado y menos carne roja y menos sal». El doctor Orozco, como médico, recomienda, «simplemente, caminar a diario».

Además, hay que prestar «atención y desarrollar estrategias en los colegios, hay que trabajar con los niños». Una de las acciones que hay que emprender es, según el presidente de la SVMFYC, es «quitar las máquinas de comidas con grasa en los colegios o sustituirlas por frutas». Y es que «al igual que se ha concienciado con el tabaco hay que hacerlo con la comida».

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