Tener un segundo hijo tras FIV, ¿qué debemos tener presente?

Hasta hace pocos años, las parejas (homo o heterosexuales) y las mujeres solas acudían a las clínicas de fertilidad con el objetivo de tener un embarazo que finalmente acabara con un niño sano en casa. Las cosas han cambiado mucho y lo que las personas solicitan y se plantean cada vez más es poder planificar su fertilidad. Cuando y cuántos hijos quiero tener. De ahí la importancia de preparar con antelación el terreno adecuado para cada caso. En este sentido, los avances en las técnicas de congelación de embriones, óvulos y espermatozoides permiten planificar mejor nuestro futuro reproductivo.

Las dudas frecuentes que nos plantean los pacientes a la hora de comenzar un nuevo tratamiento cuando ya se ha tenido un hijo tras fecundación “in vitro” (FIV) son:

En esta ocasión ¿será más fácil o más difícil?

Esto dependerá de cuál fue la causa inicial que condujo a la necesidad de requerir el tratamiento. En la inmensa mayoría de los casos la causa persiste. Por ejemplo, si fue por un factor masculino severo, si las trompas estaban obstruidas, si se tuvo que realizar diagnóstico genético preimplantacional (DGP) por aborto de repetición o porque los progenitores son portadores de alteraciones cromosómicas o genéticas. Pero se suma algo fundamental, y es que el tiempo pasa y como bien sabéis, la edad de la mujer es crucial para el éxito del tratamiento.

¿Hay que realizar otra vez todo el estudio previo?

No. Sólo aquellas pruebas que tienen caducidad legal como es el análisis en sangre de las infecciones por sífilis, virus del SIDA y hepatitis B y C. También tendremos que hacer una revisión ginecológica para valorar el útero y los ovarios, así como, determinar la hormona antimülleriana (AMH) para estimar la reserva ovárica actual. En el caso de los hombres, solicitar un seminograma.

Realizaremos nuevas pruebas si se ha producido alguna situación médica reciente que no existía en la primera ocasión y que pueda afectar a la reproducción o a la evolución del embarazo.

El tratamiento, ¿será el mismo?

Esto dependerá del resultado de las pruebas actualizadas. La edad de la mujer es el factor aislado más determinante y, por lo tanto, se indicará el protocolo y procedimiento personalizado atendiendo a este factor.

Si hay embriones congelados del anterior tratamiento, ¿cuál es procedimiento a seguir y la tasa de éxito?

En estos casos el proceso es más sencillo. Una vez actualizadas las pruebas pertinentes en cada caso y si no ha habido cambios importantes en la historia médica, realizaremos el análisis en sangre de las infecciones referidas anteriormente y una ecografía ginecológica. Haremos una preparación del endometrio mediante administración de estrógenos (vía oral o transdérmica) o bien aprovechando el ciclo natural de la mujer. Verificaremos mediante ecografía vaginal dicha preparación y el día del criotransfer, es decir, transferencia con embrión previamente congelado, procederemos a la descongelación del mismo y su transferencia al útero.

La supervivencia de estos embriones es casi del 100% y su capacidad de implantación y de producir un embarazo a término es prácticamente similar a la de los embriones transferidos en fresco del mismo ciclo.

Los avances en la medicina reproductiva han ayudado a millones de personas en todo el mundo a cumplir su deseo de ser padres, pero hay algo que no podemos modificar y es el paso del tiempo que, en el caso de la mujer, tiene una caducidad temprana y universal.

Planificar la fertilidad cuando las condiciones biológicas son más favorables es algo que debemos tener en cuanta todos. Las técnicas actuales aplicadas a la reproducción humana pueden facilitarnos este camino.

Dra. Lydia Luque, ginecóloga en Instituto Bernabeu.

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