Instituto BernabeuLa infección del tracto urinario es una infección causada por bacterias que puede afectar a la uretra, la vejiga, los uréteres y/o los riñones.

Las infecciones urinarias, en general, son más frecuentes en la mujer que en el hombre. Hasta un 20% de las mujeres padecerán una infección urinaria a lo largo de su vida. Esta mayor predisposición en las mujeres a presentar infecciones de orina se debe a que la uretra femenina es más corta y, además, está próxima  a la vagina y el recto, por lo que puede ser colonizada por los gérmenes presentes en dichos órganos.

Además, determinadas situaciones, como el embarazo, incrementan la susceptibilidad a presentar este tipo de infecciones. Durante el embarazo la hormona progesterona relaja el tono muscular de la vejiga y los uréteres (conductos que transportan la orina desde los riñones a la vejiga) lo que facilita el reflujo de orina hacia los riñones, además la orina es menos ácida y presenta un mayor contenido en glucosa, lo cual aumenta el potencial de crecimiento y multiplicación de las bacterias.

La mayoría de infecciones bacterianas están ocasionadas por bacterias presentes en la vagina, el recto o la piel y que ascienden a través de la uretra.

Nos podemos encontrar ante tres situaciones clínicas:

  • La “bacteriuria asintomática”, que se define como la presencia de más de 100.000 bacterias por mililitro de orina. Como su nombre indica no ocasiona ningún tipo de sintomatología y sólo se puede diagnosticar si se realiza un examen de la orina.
  • La “cistitis”, que consiste en una infección e inflamación de la vejiga. Produce unos síntomas muy característicos que son necesidad frecuente e incontrolable de orinar, incluso cuando hay muy poca orina en la vejiga, dolor o ardor al orinar, molestias pélvias o dolor en la parte inferior del abdomen. En ocasiones la orina puede presentar sangre o tener un aspecto turbio.
  • La “pielonefritis”, que consiste en una infección de los riñones. Se trata de un cuadro clínico grave, que cursa con fiebre elevada, malestar general, escalofríos, dolor a nivel de la espalda y que se puede acompañar de náuseas y vómitos.

El diagnóstico y prevención de las infecciones urinarias es de suma importancia durante la gestación; no sólo porque se trata de una condición frecuente durante la gestación (hasta un 2-4% de las embarazadas presentarán una infección de orina) sino porque se puede asociar con  problemas gestacionales como son el parto pretérmino, el bajo peso del recién nacido al nacer, la anemia e, incluso, un mayor riesgo de muerte fetal o muerte al nacimiento, especialmente en aquellos casos de infecciones graves que afectan al riñón.

Con el fin de diagnosticar las infecciones de orina se solicita a todas las embarazadas una analítica de orina que incluye un cultivo en la primera visita prenatal.Embarazo y zumo

Es importante realizar un tratamiento adecuado de las infecciones urinarias, incluida la bacteriuria asintomática, ya que ésta, en caso de no tratarse, se puede complicar con el desarrollo de una pielonefritis en el 40 % de los casos.

El tratamiento se realiza mediante un antibiótico que sea adecuado para erradicar las bacterias responsables de la infección y que, al mismo tiempo, resulte inocuo para la embarazada y el feto en desarrollo. Una vez finalizado el tratamiento se recomienda realizar un nuevo examen de la orina para comprobar que la infección se haya resuelto.

Además se recomiendan una serie de medidas preventivas para evitar contraer infecciones urinarias, como son:

  • Beber mucha agua, entre 6-8 vasos de agua diaria.
  • No ignorar las ganas de orinar y procurar vaciar correctamente la vejiga.
  • Después de defecar se recomienda limpiar siempre de delante hacia atrás, para evitar que las bacterias presentes en las heces se acerquen a la uretra.
  • Orinar siempre antes y después de mantener relaciones sexuales y limpiar el área genital.
  • Evitar alimentos ricas en azúcares refinados.
  • Tomar alimentos ricos en vitamina C: zumos de naranja, Kiwi, zumo de arándanos.
  • Evitar usar jabones fuertes, aerosoles vaginales que puedan irritar la uretra.
  • Cambiarse diariamente la ropa interior y procurar que sea de algodón.
  • Evitar usar pantalones demasiado ajustados.

Dra. Ana Palacios, ginecóloga del Instituto Bernabeu.

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Infecciones de orina durante el embarazo
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