Conoce a la bióloga Mariló Pérez 0

Mariló Pérez es embrióloga en Instituto Bernabeu Cartagena, donde ha ido creciendo personal y profesionalmente a lo largo de los últimos 14 años. Desde sus inicios como bióloga ha vivido muchos cambios, los de una disciplina que no deja de evolucionar y en la que siempre hay que estar al día de las novedades para que el resultado siempre sea el mejor. Es consciente de la responsabilidad de su trabajo y reconoce que cuando entra en el laboratorio el nivel de concentración es absoluto, y el grado de implicación máximo para que cada embrión se desarrolle en las mejores condiciones y se logre el objetivo del embarazo. De ahí la alegría cuando nueve meses después de su trabajo le llevan al pequeño al que ella conoció cuando apenas eran unas pocas células. “Cuando la nueva familia nos trae a su bebé para que lo conozcamos y hay otras pacientes, es una inyección de ánimo para las que lo están intentado porque, aunque lo ven lejano, saben que vamos a hacer todo lo posible para que lo logren ellas también”.

Su amor por la embriología fue un flechazo. Se decantó por la Biología, pero durante la carrera no había definido dónde destinaría sus pasos. Y el día en el que acudió a una charla de reproducción asistida y el embriólogo mostró la imagen de un embrión de 8 células supo con certeza a lo que dedicaría el resto de su vida. “Fue como un enamoramiento, me dio un cosquilleo en el estómago y supe que era lo que quería hacer”, confiesa Mariló Pérez. Eso la impulsó a realizar en Murcia el Máster en Biología de la Reproducción y nada más acabar su proyecto fin de Máster comenzó a trabajar en Instituto Bernabeu Cartagena donde se ha ido formando y actualizando profesionalmente.

Desde aquellos inicios, y tras 14 años, la disciplina ha cambiado mucho, con técnicas que han evolucionado enormemente: La criopreservación de ovocitos, semen o embriones, procedimientos incipientes en sus inicios, se han convertido ahora en técnicas rutinarias. O la biopsia embrionaria, necesaria para el análisis genético de los embriones, que ha pasado de ser una técnica muy específica y reservada a casos muy concretos a ser una técnica rutinaria actualmente. En Instituto Bernabeu se ofrece una formación continuada en los más novedosos protocolos embriológicos. Es consciente de que el material con el que trabaja es muy importante, delicado y sensible. “Nunca se te olvida que estás trabajando con embriones. Y en el laboratorio hacemos todo para que haya un ambiente adecuado, con mucha tranquilidad y absoluta concentración, porque tenemos presente que no puede haber ninguna equivocación”.

A la par que en el laboratorio, durante este tiempo Mariló ha crecido también personalmente. Tiene dos niños pequeños de 5 y 2 años a los que dedica todo el tiempo que puede “porque pasa muy rápido”, confiesa. “Quiero disfrutarlos, llevarlos al parque, bañarlos, enseñarles las cosas del día a día. Trato de disfrutar”, y reconoce que ya desde niña tuvo claro que quería ser mamá.

“Cuando la nueva familia nos trae a su bebé para que lo conozcamos y hay otras pacientes, es una inyección de ánimo para las que lo están intentado porque, aunque lo ven lejano, saben que vamos a hacer todo lo posible para que lo logren ellas también”

¿Qué papel juega la pericia del embriólogo en los resultados finales?

La formación de un embriólogo es continua, no acaba nunca. El manejo, la técnica para valorar al embrión, saber cuál es el mejor, tomar la decisión de realizar una técnica u otra… En todo ello la experiencia es fundamental. Además, hay que estar al día en los últimos avances para aplicar las mejores decisiones en cada momento. Cualquier mínimo cambio puede resultar clave para conseguir el objetivo. Siempre quieres que vaya muy bien y todo suma para que vaya lo mejor posible.

¿Todos los laboratorios son iguales?

Cada laboratorio varía entre unas clínicas y otras. Lo importante es mantener la esencia de calidad y atención por los detalles. Es muy importante trabajar con materiales embriotestados, desechables, controlar muy bien los procedimientos. Un laboratorio puede usar el mismo medio de cultivo que otro, pero si no trabaja en condiciones óptimas no se lograrán los mismos resultados. Es importante controlar la humedad del laboratorio, los compuestos volátiles, el pH, la temperatura…cualquier mínima variación sobre las condiciones adecuadas pueden llevar al bloqueo de los embriones. Por eso es muy importante controlar las condiciones del laboratorio. En Instituto Bernabeu no escatimamos en invertir en la tecnología y el material más puntero, porque sabemos de la importancia de estos detalles para lograr nuestro objetivo. Y prueba de ello son nuestros fantásticos resultados.

¿Qué cualidades considera que debe tener una embrióloga?

Requiere de mucha vocación y dedicación. Estar al día de las novedades para estar a la última porque la embriología va muy rápida. Es un trabajo vocacional, no salimos del laboratorio en toda la jornada y trabajamos en condiciones de baja luminosidad y mucha concentración. Además, los embriones no entienden de fines de semana y festivos y es necesario llevar a cabo un seguimiento diario de la evolución para así poder tomar la mejor decisión a la hora de seleccionar los mejores. La responsabilidad es enorme. De ahí que debas ser metódico, meticuloso, limpio y ordenado.

¿Tiene algún punto de interés en su día a día?

No hay que olvidar que nuestro trabajo tiene un impacto enorme en personas y es algo que siempre tengo presente ante cada nuevo tratamiento. Cada vez que inicias un nuevo ciclo sabes que están depositando en tus manos las esperanzas para conseguir hacer realidad un sueño que no ha sido posible hasta el momento. Por eso, me preocupan especialmente los casos en los que hay fallos de implantación y abortos de repetición. Por suerte, las técnicas de reproducción asistida han evolucionado mucho, y es posible incorporar nuevos conocimientos de campos como la genética, endocrinología o la inmunología para conseguir el éxito también en pacientes en las que otras aproximaciones más habituales no hayan funcionado.

¿Cómo es el trabajo con un material tan sensible como los embriones?

Nunca se te olvida que estás trabajando con embriones. Y en el laboratorio hacemos todo lo posible para que haya un ambiente adecuado. Trabajamos con mucha tranquilidad, nada de sobresaltos. Es un ambiente de una gran concentración porque tenemos presente la responsabilidad que implica nuestro trabajo.

Si desea puede concertar una

Valoración