Conoce a la doctora Ana Fuentes 0Desde muy pequeña, a la doctora Ana Fuentes la llamaban así en su casa: Doctora. Porque desde que tiene uso de razón siempre se imaginó dedicándose a la medicina. Mientras sus amigas jugaban con muñecas, ella pasaba consulta a pacientes imaginarios a los que ponía en tratamiento y curaba. Cuando su madre le confeccionó una bata blanca en la que bordó su nombre le dio carta de naturaleza a un deseo que con los años se convirtió en realidad. Así que su orientación profesional siempre fue clara. Ana Fuentes estudió Medicina en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y cuando tuvo que elegir especialidad, de las tres que más le atraían eligió la ginecología. Y ahí dio el paso definitivo que afianzó su pasión por la medicina. Tiene 33 años y un importante bagaje académico y profesional, ya que compagina su papel de profesora en el Master de Infertilidad Masculina del Instituto Bernabeu y la UCLM con la labor asistencial e investigadora que caracteriza a los profesionales del Instituto Bernabeu.

Amante de los viajes y la lectura, acaba de terminar El laberinto de los espíritus, de Carlos Ruiz Zafón y la siguiente aún está por decidir, pero será una novela histórica o policiaca. Acude al gimnasio y asegura ver poco la tele.

Se reconoce “encantada” de trabajar en el Instituto Bernabeu y lo que más aprecia es “poder aprender de los mejores de esta especialidad”. Su gran reto se sitúa ahora en Benidorm, la capital turística por excelencia de la provincia de Alicante. Allí Ana Fuentes ejerce como coordinadora de la recién renovada clínica del Instituto Bernabeu y donde acude con la ilusión por hacer cada día un mejor trabajo con el objetivo primordial de ayudar a las pacientes. “Por un lado, trabajar en la clínica de Benidorm es una responsabilidad grande y por otro, un reto que siempre gusta a nivel profesional. Estoy muy satisfecha de poder tratar a los pacientes del centro de Benidorm”. Un  centro que, además de su aspecto renovado y moderno, cuenta con todos los avances para tratar a las pacientes con los más altos niveles de calidad técnica y asistencial.

El Instituto Bernabeu de Benidorm tiene entre sus peculiaridades la atención a pacientes locales y también internacionales que viven en Benidorm y también en poblaciones de los alrededores. El equipo médico pasa consulta y realiza los controles ecográficos y las pruebas que las pacientes necesitan y cuando se trata de las más específicas cuenta con los laboratorios propios de la clínica de Alicante que permiten obtener los resultados en un breve espacio de tiempo, para que la espera sea mínima.

La doctora Fuentes reconoce que muchas de las pacientes que llegan al Instituto Bernabeu Benidorm ya han pasado antes por otros tratamientos de fertilidad y conocen muy bien los procesos. La ginecóloga lamenta que “llegan con una larga historia de tratamientos fallidos” y reconoce que se convierte en un reto aún mayor dar respuesta a una situación difícil porque dejar pasar tiempo empeora el pronóstico. “La mayoría son casos complicados con soluciones complejas por lo que debe haber una relación médico-paciente más estrecha.

A la hora de ofrecer expectativas “intentamos sobre todo ser sinceros, honestos con la información, y explicarle al paciente cómo vemos su caso”. Y detalla la importancia de tener detrás a un equipo porque permite darle a la paciente la mejor respuesta y el mejor tratamiento. “Comentamos los casos en un comité científico en los que todos los médicos aportamos nuestra opinión con el objetivo de ofrecer el mejor tratamiento”. De esta forma, cada caso está individualizado y tiene detrás todo un equipo que trata las características concretas de esa persona. “Saber que hay un equipo detrás y que no quedan cabos sueltos da tranquilidad a nuestras pacientes”, reconoce.

Tiene vívidas las emociones de los primeros embarazos y se siente feliz de recordarlos. Y su deseo es mantener viva esa llama de ilusión para siempre. Pero también hay momentos duros, la mayor tristeza es cuando una paciente “no termina de quedarse embarazada”. La doctora cuenta que “en todos los casos te implicas no solo profesionalmente porque la paciente pone ilusión y nosotros también. Pero hay factores que no podemos controlar”. Y entre ellos está la edad cada vez más avanzada de las mujeres que quieren ser madres.

De su labor como ginecóloga le gusta especialmente ir a trabajar con la sensación de estar haciendo lo que más le gusta y no tomarlo como un trabajo sino “como parte de mi vida”.

Entrevista doctora Ana Fuentes:

  • ¿Cuál ha sido su trayectoria profesional?

Soy de Albacete y estudié Medicina en la Universidad de Castilla-La Mancha. Empecé con la residencia de ginecología y fue cuando pensé que ya no cambiaría esta especialidad por nada. Me gusta porque es muy amplia. Trabajé en Albacete tres años y vine a Alicante porque aquí está mi pareja. Cuando llegué al Instituto Bernabeu me encantó poder aprender la especialidad de los mejores. Eso me gusta y me motiva.

  • Es usted la coordinadora del IB Benidorm, ¿qué supone este reto?

Esta nueva labor es por una parte una gran responsabilidad y por otra parte un reto que siempre gusta a nivel profesional. Es una sensación muy agradable que cuenten contigo para tratar a las pacientes del centro de Benidorm.

  • ¿Qué peculiaridades tiene IB Benidorm?

La mayoría de pacientes son de la zona y también hay paciente internacional, pero en este caso son personas que viven allí. Somos un centro muy cercano donde vienen a consultas, a controles ecográficos y que resulta muy cómodo. En Benidorm tienen todos los servicios. Tan solo hay concretas pruebas más específicas que se hacen en Alicante por las condiciones en las que tiene que estar la muestra.

  • ¿Qué paciente es el que ven los profesionales de la clínica y cómo les pueden ayudar? 

A la clínica de Benidorm vienen muchas pacientes con una larga historia de tratamientos fallidos, problemas muy difíciles que hacen que el manejo de esta paciente sea más específico.

  • ¿Cómo afrontan los casos de mujeres que han pasado antes por otros tratamientos y llegan a la clínica poniendo todas sus expectativas en IB?

Debe haber una relación médico-paciente más estrecha. La mayoría de pacientes llegan con mucho conocimiento. Sobre sus expectativas somos sinceros, honestos y explicamos al paciente cómo vemos su caso. Nosotros compartimos los casos en un comité clínico multidisciplinar para aportar nuestra opinión y entre todo el equipo médico dar el mejor tratamiento. Aunque cada ginecólogo siga un tratamiento individualizado, hay un equipo detrás consensuando cada paso. Y eso da tranquilidad al paciente en que no existen cabos sueltos.

  • ¿Qué es lo que más le gusta de su profesión?

Me gusta el día a día. Me gusta pensar que no es un trabajo porque forma parte de mi vida y eso es básico para motivarme. El estado de ánimo con el que me voy a casa depende de los resultados de la paciente. Te implicas en cada caso, la paciente pone ilusión y nosotros también.

  • ¿Cuándo estudiaba se imaginaba que sería así?

Esta profesión ha sido más gratificante de lo que esperaba, es menos rutinaria de lo que imaginaba y la idea que tenía cuando empecé ha cambiado para mejor.

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