Estas son algunas de las preguntas que pueden hacerse las parejas en un momento muy importante de su tratamiento, justo antes de la transferencia embrionaria.

En todos los tratamientos de fertilidad en los que interviene el laboratorio de fecundación in vitro (FIV), es muy importante dar una información exahustiva, detallada e individualizada a todas las parejas. Esto pasa por hablar de los procesos de fecundación y desarrollo de los embriones.

Cuando hay pocos ovocitos fecundados, debido fundamentalmente a una baja reserva ovárica, aproximadamente en un 60% de los casos se realiza una transferencia en el día 2 ó 3 de desarrollo, ya que en ese momento podemos tener una selección clara de los embriones que se pueden transferir. Aproximadamente, en la mitad de estos casos no vamos a poder criopreservar embriones para intentos futuros.

Aunque de manera excepcional, otras veces nos vemos en la situación de que hay un número adecuado de ovocitos fecundados, pero es posible que algunos de ellos se bloqueen y/o fragmenten y tras el cultivo hasta blastocisto no dispongamos de embriones con la suficiente calidad para su criopreservación.

El por qué se produce un bloqueo y/o fragmentación embrionaria es actualmente tema de debate en foros y comunidades científicas. Todo apunta a que se trata de un problema multifactorial, altamente complejo, en el que influirían factores genéticos y moleculares ovocitarios y espermáticos, así como aquellos relacionados con el propio cultivo in vitro de los embriones. Siempre debemos de tener en cuenta que, aunque los nutrientes y condiciones de cultivo empleados in vitro están testados, nunca van a mejorar a las del propio oviducto y útero maternos.

También es importante saber que, aunque la transferencia se realice en día 2 ó 3 de desarrollo, si los embriones transferidos son de buena calidad (tipos A y B), las posibilidades de gestar son elevadas. Por supuesto, la historia clínica de la pareja, principalmente la edad materna, van a ser determinantes a la hora de dar un pronóstico de embarazo. Además, también existe la posibilidad de que todos los embriones se bloqueen y/o fragmenten. Aunque la probabilidad de ocurrencia es inferior al 1%, esta es una información que todas las parejas deben conocer antes de iniciar un tratamiento de FIV.

En el Instituto Bernabeu, aproximadamente el 90% de las pacientes que realizan una transferencia embrionaria con ovocitos procedentes de donación, tienen además embriones de alta calidad para realizar la congelación mediante vitrificación. Respecto a pacientes que se someten a técnicas de FIV con sus propios ovocitos, la probabilidad de tener embriones para congelar se sitúa alrededor del 60%. En estos casos, si la mujer tiene menos de 35 años, la probabilidad sube hasta el 70%.

Dr. Jorge Ten, director Biología Reproductiva del Instituto Bernabeu.

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