Los hombres de más de 50 años poseen más riesgo de tener hijos con autismo y esquizofrenia

  • 25-09-2018

El estudio de la investigadora noruega Liv Bente presentado en el Instituto Bernabeu relaciona la avanzada edad del padre con mayores problemas en el embarazo y el desarrollo posterior

La mayor parte de estudios sobre los efectos que tienen en el feto y el niño nacido la edad avanzada se centran en la mujer. Son más escasos los que relacionan la edad paterna con disfunciones y se ha demostrado que en el hombre es un factor relacionado con un peor pronóstico. La edad paterna avanzada está relacionado con trastornos psiquiátricos, autismo y esquizofrenia, según ha explicado la ginecóloga noruega y experta en fertilidad, Liv Bente, en una charla para especialistas celebrada en la clínica de medicina reproductiva Instituto Bernabeu. La relevancia del estudio es que ha investigado la evolución de los embarazos y los niños nacidos y su relación con aspectos paternos, como la edad y el estilo de vida.

El trabajo presentado en Instituto Bernabeu es el más importante y sistemático en este sentido según reconocía el experto en baja reserva ovárica de la clínica, el doctor Joaquín Llácer. La doctora de la clínica Spiren ha trabajado sobre cientos de investigaciones siguiendo parámetros de edad y estilos de vida del hombre y con más de 100.000 niños nacidos. Entre sus conclusiones destaca que a medida que avanza la edad del hombre los resultados empeoran y entre los 45 y 50 años el efecto negativo es mayor. “Se relacionó con una tendencia a la muerte perinatal, malformaciones, sobre todo cardiacas, autismo y esquizofrenia”, explica Liv Bente.

Los factores ambientales son muy importantes, el estilo de vida es clave, el tabaquismo y la obesidad asociado a una elevada edad del padre acentúan los problemas del esperma que afecta al desarrollo del embarazo y afectan tanto a la fertilidad como a la futura salud de los niños nacidos.

¿Es relevante su descubrimiento para tomar decisiones para doctores y pacientes? Para el doctor Llácer, la investigación abre un espacio de discusión para dar información a los pacientes, que tengan claro los riesgos que asumen, y de gran importancia también para los médicos. “Es básico que sepamos las consecuencias de la edad y las características de los pacientes a largo plazo”, cuenta el ginecólogo, quien confía que en un futuro sea posible corregir algo que actualmente no se puede a través de test genéticos. Aunque la tendencia mayoritaria es fijarse en la edad de la mujer, los cambios sociales también afecta a los hombres, varones con expectativas de vida que quieren tener hijos más allá de los 50 años y personas que reinician una relación y se plantean tener hijos con más de 45 años. Y en los casos más extremos hombres con 60 y 65 años.

“Muchos varones y mujeres tras una separación reinician una nueva vida con una pareja y quieren plasmar ese proyecto común con un hijo y debemos tener datos para darles información”, cuenta el doctor Llácer, quien destaca que esta información puede ayudar en algunos casos el control del embarazo puede ser más exhaustivo en la búsqueda o descartar malformaciones o determinados síndromes que pueden dar lugar. “Desgraciadamente el autismo y la esquizofrenia no se pueden detectar. Pero estoy convencido de que seguiremos avanzando”, concluye el doctor Llácer.

 

El doctor Joaquín Llácer y la doctora Liv Bente tras la charla informativa.

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