El día que no llega nunca… y hasta que llega, la ansiedad que genera en la persona, y en los de su entorno. Es más, a medida que se acerca el día del análisis, van surgiendo dudas y preocupaciones. Incluso el mismo día, y los siguientes…

Es evidente la importancia que tiene este tema entre las personas que se someten a tratamientos de fertilidad, ya que muchas dudas que plantean en la consulta, en llamadas telefónicas a sus ginecólogos o enfermeras, o en los foros de la web, se relacionan con dicha prueba y cualquier cosa que se nos pueda ocurrir sobre ella. Todo ello genera pues ansiedad.

Una gran parte del esfuerzo que debemos realizar los profesionales relacionados con la persona implicada es intentar disminuir al mínimo y paliar el estado ansioso y de preocupación que vive en esos momentos. Sin llegar a estar muy claro hasta qué punto puede llegar a afectar esto en el resultado del test, lo que sí sabemos es que no estaríamos dando un cuidado adecuado si no tenemos en cuenta cuidar con cariño a la paciente y su entorno.

Vamos a repasar juntos las diferentes situaciones que nos podemos encontrar en relación a una prueba de embarazo en orina. Aclaremos también, que hablaremos en general, ya que siempre nos podemos encontrar casos que se salgan de la norma.

Para empezar, dejemos claro que un test en orina siempre va a ser menos fiable que una determinación en sangre. Además, cuando ya se puede detectar niveles de hormona de embarazo en sangre, aun tardaremos un par de días en hacerlo de manera segura en orina. Lo que ocurre es que la disponibilidad y sencillez de la prueba en orina hace que en muchos casos sea la mejor opción.

Tengamos en cuenta que existen tanto los falsos positivos como los falsos negativos. Cada presentación comercial tendrá una sensibilidad diferente, y por eso es recomendable, si hay dudas, repetir la prueba pasadas unas 48 horas. Los métodos digitales tienden a ser más precisos.

Uno de los casos en los que nos encontramos en la situación de realizarse un test de embarazo en orina es cuando buscamos embarazo espontáneamente. Lo recomendable es demorar un par de días la prueba respecto a la fecha prevista de la menstruación. Si adelantamos el test a cuando aún los niveles de hormona de embarazo no son suficientes para convertir en positiva la prueba, nos daría negativo, y más adelante, repetido, positivo. Esto es aplicable a las mujeres que tienen sus ciclos regulares. Si los ciclos son irregulares será mejor consultar con su ginecólogo.

Cuando hemos hecho un tratamiento de reproducción asistida, IAC, FIV, Ovodonación, etc. sabemos con más exactitud cuándo es probable que si hay embarazo, el test ofrezca un valor positivo. En estos casos su ginecólogo le dará instrucciones precisas de cuándo hacerse la prueba de embarazo, ya que podemos estimar con más precisión el momento de la ovulación o de la fertilización del ovocito. Aquí es donde más nos llama la atención todas las dudas que surgen y la ansiedad que genera hacerse el test, repetirse el test o fiarse de la validez del resultado.

Los consejos que solemos ofrecer en estas situaciones son:

  • La orina que utilicemos debería ser la de la primera hora de la mañana.
  • No adelantar el test a la fecha prevista de realización.
  • Si lo hemos adelantado y el resultado es negativo, no crear más ansiedad ante este resultado, puesto que era de esperar y no reflejará la realidad. Repetiremos el test cuando estaba previsto.
  • No suspender ninguna medicación indicada hasta tener el resultado en la fecha prevista. Esto es de suma importancia. Ante la duda, consultar con su equipo médico. En ocasiones, la desesperación provoca que dejemos medicaciones necesarias para el buen curso del embarazo inicial creyéndonos un test que no hemos realizado cuando debíamos.
  • Repetir el test en dos o tres días si el test nos resulta dudoso, sobre todo, si no llega la menstruación.
  • La misma actitud si tras un test positivo sufrimos un sangrado de iguales características a nuestra menstruación habitual. En este caso, consultar con su ginecólogo será aconsejable si el test continúa siendo positivo, para descartar una amenaza de aborto o un embarazo ectópico.
  • Si tras un test positivo se produce un sangrado leve, podría no influir en el pronóstico del embarazo, pero deberíamos mantener reposo hasta no sangrar y realizar una determinación de Beta-HCG en sangre.

En nuestra opinión, si conseguimos tener claros estos aspectos y estar arropados por nuestro equipo médico, conseguiremos reducir el nivel de estrés y ansiedad tanto en los días previos al test de embarazo como cuando nos enfrentemos al resultado y en los días siguientes.

Dr. José M. Gómez, ginecólogo del Instituto Bernabeu.

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